Fuera de lo común ucrania

Dice el boludo electrónico "heta": "Lo que es yo, tengo la firme convicción de que el progresismo y la izquierda son internacionalistas. También de que el nacionalismo, tenga el color que sea, es excluyente" Re-Editado.

2018.11.30 01:12 lulydelmar1 Dice el boludo electrónico "heta": "Lo que es yo, tengo la firme convicción de que el progresismo y la izquierda son internacionalistas. También de que el nacionalismo, tenga el color que sea, es excluyente" Re-Editado.

Una afirmación contradictoria y la otra una media verdad
La contradictoria: No existe el concepto internacional o plurinacional sin el concepto de nación. En cualquier caso, debería cambiar el prefijo y llamarse a si mismo como transnacional, es decir más allá de la nación.
La media verdad es que el nacionalismo sea excluyente, lo que es excluyente son las doctrinas ideológicas y culturales transnacionales que son aquellas que están más allá de la naciones. El neoliberalismo es eso, en sus dos vertientes progresista y conservadora. Y se traducen y objetivan en monedas únicas, en los mal llamados tratados comerciales "internacionales" TTIP, CETA etc o incluso en guerras.
Esas guerras no son producto de disputas entre naciones. De hecho han habido guerras antes de la constitución de las naciones. Las guerras no tienen carácter nacionalista, sino todo lo contrario, son expansionistas, son imperialistas, y quienes se oponen a la guerra son internacionalistas y no hay internacionalismo sin naciones.
Las guerras tras la Crisis del 2008, son guerras imperialistas y expansionistas impulsadas por los globalistas no por los nacionalistas. En el último conflicto de hace días los NeoNazis de Ucrania, son solo usados por los globalistas para sus fines expansionistas.
El corrupto Poroshenko provoca un incidente en el Mar de Azov con Rusia, para luego implantar la Ley Marcial en el este Ucrania y afirmar que Rusia quiere Ucrania. Acto seguido pide ayuda a la OTAN. Es un conflicto entre naciones?
NO. Es la expansión de la OTAN y la UE, que es la entidad política supranacional de la OTAN, conformada por progresistas y conservadores globalistas, no por los pueblos de Europa que pertenecen a los Estados que la conforman.
El internacionalismo representado por cada Estado Nación nunca puede estar a favor de esta UE supranacional que es imperialista, porque sería lo mismo que la internacional socialista estuviera a favor de Hitler que no era nacionalista, sino imperialista.
Ukrainian leader says Putin wants his whole country, asks for NATO help https://www.reuters.com/article/us-ukraine-crisis-russia/ukrainian-leader-says-putin-wants-his-whole-country-asks-for-nato-help-idUSKCN1NY1K5
Y en el caso del conflicto España-Cataluña, esos denominados nacionalismos que no lo son, aún denominándolos como nacionalismos tampoco son comparables. Porque los catalanes no tienen ningún interés en hacer de España una "Gran Cataluña" en cambio tanto conservadores como progresistas, si necesitan que Cataluña sea parte de España.
Y hoy esa necesidad nada tiene que ver con el nacionalismo en España sino con la UE y eso es lo que no entendieron, ni entienden los catalanes. España necesita a Cataluña porque necesita pagar la deuda a los globalistas al tiempo que garantizar los beneficios del IBEX 35, con Cataluña dentro no fuera.
Lo excluyente puede o no ser el nacionalismo. Lo que es excluyente es la deuda llamada soberana, es decir la deuda del pueblo con los banqueros.
Antes de la guerra fabricada por los demócratas progresistas (y también conservadores), Libia no tenía ninguna deuda soberana. Dónde está los 200 mil millones de euros que le robaron los globalistas a Libia? Y en Siria?
Quién impone sanciones económicas a Siria o a Rusia? La UE.
En nombre de quién? Del pueblo español, por ejemplo. Y nos han consultado? No. Y nos consultaran? No. Porque han desmantelado la capacidad de respuesta de los pueblos dentro de sus propios Estados.
Edito
He conocido 2 boludos, entre otros, en Cataluña. 2 experiencias distintas. Uno aprendió el catalán en 6 meses, es gay, profesional, que se casó con un catalán y hoy podría afirmar que es más catalán que boludo. Otro, que llegó con su familia, que también reside hace más de 15 años y que a pesar de trabajar en Cataluña como profesional, nunca tuvo una vinculación específica con la sociedad catalana ni le ha interesado y es hoy anti-catalanista y sigue siendo un boludo.
2 experiencias contrapuestas de 2 boludos, no electrónicos.
Supongo que tendrá que ver con la configuración de las experiencias de vida y la predisposición a vivir en el lugar donde eligió o llegó, tal vez de casualidad. Pero el primero encontró en esa comunidad gay catalana su razón de ser. Y la razón de ser de todo inmigrante que llega un país es la base material que posibilita vivir mejor y las relaciones de amor y fraternidad que alguien pueda encontrar. Eso se llama arraigo. Uno esta feliz de vivir donde vive y el otro no.
También he conocido a un alemán que vive en España hace 20 años sin hablar el español. Es muy común también entre los ingleses, crean sus burbujas y ahí viven como si fueran colonias. Es como la mentalidad de aquellos que se van de vacaciones y siempre van a los mismos hoteles que son iguales en todo el mundo. Son transnacionales. Nada más aburrido.
Edito 2
Tan aburrido como refugiarse en conceptos manidos que crean espacios de confort acríticos sin si quiera reflexionar acerca del propio concepto: "internacionalismo"
Y dentro del término "izquierda", claro que también han habido movimientos y partidos de izquierda patrióticos, nacionalistas o plurinacionales.
-Quienes gobiernan en Bolivia por ejemplo, han redefinido al Estado como plurinacional.
-En Cuba, el PC cubano se define como patriota y defienden a su nación.
-En Argentina una parte del peronismo se define como Nacional y Popular.
-En Nicaragua, quien gobierna es del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
-En el Salvador la izquierda más importante constituyó el FMLN Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional
-En Venezuela también el chavismo es nacionalista, uno de los pilares son los militares, sin los cuales el chavismo no existiría. Esos militares han sido formados para defender su territorio nacional, es decir su Patria.
Ejemplos sobran.
Y sin ir más lejos el término "popular" del PP le fue robado a los Republicanos. Y Podemos claro que intenta rescatar de la tradición lo popular
Claro que luego están las variables nacionalistas reaccionarias y excluyentes, que no son opciones democráticas porque no incluyen al otro sino que lo expulsan. Que no entienden las relaciones entre los pueblos como relaciones de cooperación. Por ejemplo Le Pen
Pero no hay que confundirse.
Estos reaccionarios no llevan programas como los neoliberales conservadores o progresistas o neo conservadores como Cs en España. el presupuesto de Salvini fue rechazado por la UE. Llevaba bajar la edad de la jubilación. Y Salvini lo explico, cuanto antes se jubilen unos, más pronto se incorporaran los jóvenes al mercado laboral.
Y eso no es de derecha, eso es de izquierda o populista, pero nunca progresista, porque el progresismo en Europa, forma parte del neoliberalismo y por eso se está derrumbando y en España irrumpió Podemos.

El aumento del SMI alguien lo podrá definir de "izquierda" pero en definitiva es un reclamo plurinacional, transversal y popular.
Porque... por qué en España que es la cuarta economía de Europa los SMI deben ser la mitad que en Francia?
Es ahí cuando los neoliberales conservadores y progresistas empiezan a oler a ese tufillo rancio anti patriótico porque no defienden los intereses nacionales sino los de las transnacionales.
Y los intereses nacionales en Democracia no pueden ser otros que los intereses del Pueblo
submitted by lulydelmar1 to podemos [link] [comments]


2018.10.29 16:09 lulydelmar1 La receta del éxito de monstruos como Bolsonaro o Trump es sencilla: - Autoritarismo y simpatía con dictaduras. - Racismo y odio al diferente. - Machismo militante. - Y tener a los millonarios detrás. Tan sencilla es que la tentación de probarla en otros países es muy alta ? Pablo Echenique

Demasiado simplista.
Ni Bolsonaro es lo mismo que Trump, ni Trump es lo mismo que Salvini.
Lo que existe es un denominador común: el fracaso absoluto de las democracias neoliberales como sistemas de gobierno para dar soluciones a los problemas de la gente. Ese fracaso se puso de manifiesto tras la Crisis del 2008. Y esa Crisis se define como el traspaso de los recursos de la inmensa mayoría de la población a una minoría de privilegiados.
Traspaso que se produjo y se sigue produciendo con distintas formas de violencia. En Europa esa violencia fue consensuada y apoyada por las distintas fuerzas políticas tanto conservadoras como socialdemócratas. El caso de Libia es un ejemplo. Incluso la estúpida ultraizquierda neoliberal aplaudía la primavera en ese país. Y no solo en ese país, sino en Siria y en Ucrania.
En nombre de la Democracia las fuerzas del mal destruyeron 3 países soberanos. Y cuál fue la receta del éxito?
La utilización de los medios masivos de comunicación como arma de destrucción masiva de la conciencia colectiva para hacernos creer que se trataba de unas primaveras democráticas cuando solo fueron primaveras de la muerte para preservar, garantizar y expandir los intereses del 1 por ciento producto de la Crisis del 2008.
Y en Siria no sucedió algo similar a lo sucedido en Libia porque todas las resoluciones de los 3 pilares anglosionistas de la catástrofe capitalista (EEUU, RU y Francia) fracasaron ante el veto de Rusia y China. Pero el problema es Trump, no Obama. El problema es Salvini, no Sarkozy. Y es claro que Trump y Salvini, no son la solución pero los responsables no son ellos sino quienes generaron la Crisis del 2008. Los mismos que dieron un golpe económico en Grecia. Los mismos que desahuciaron a cientos de miles de familias en España, los mismos que llevaron al gobierno a Bolsonaro en Brasil.
Porque Bolsonaro también es producto de la Crisis del 2008. Qué hicieron las mismas "fuerzas demócratas" en Brasil ante el golpe a Dilma y el encarcelamiento de Lula? Nada. Absolutamente nada. Todo lo contrario. Apoyaron el Golpe a Dilma y el encarcelamiento de Lula. Y de esos hechos nace un Bolsonaro. Y hay quienes dicen que Bolsonaro no hubiera sido posible sin un referente como Trump. No. Bolsonaro nace como consecuencia del Golpe llevado adelante por el LawFare del Juez Moro y el aparato mediático judicial en Brasil. El Juez Moro, como otros jueces, fueron entrenados en EEUU, mucho antes de la llegada de Trump al poder. No lo digo yo, lo dice Wikileaks.
Y como lo dice Wikileaks, quienes se arrogan el patrimonio de la libertad de prensa y la Democracia, mantienen preso en forma ilegal y en condiciones deplorables a Assange. Pero el autoritario es Trump que no hay día que no este denunciando a las #FakeNews vía Twitter. El racista es Trump cuando fue Hillary Clinton la que festejó el linchamiento de Gadafi y armó a los fundamentalistas en Siria y apoyó a los neonazis en Ucrania. El racista es Trump, pero quienes mantienen como esclavos a los subsaharianos en Libia, son quienes fueron apoyados por los demócratas Cameron, Sarkozy y Obama en Libia. Esos sí que son racistas y xenófobos. Tan racistas y anglosionistas como Bolsonaro.
O como Macri, que llegó al gobierno con una campaña de globos de colores y el Si Se Puede de Podemos pero que ahora, si quiere mantenerse en el Gobierno, tras saquear el país y sumergir en la pobreza a millones de personas, tiene que sacarse el maquillaje y convertirse en el primer presidente en felicitar a Bolsonaro, como en su momento lo hizo Rajoy con Temer.
Bolsonaro si es un racista y no es que tenga simpatía por la dictadura, forma parte de un ejercito que nunca se depuró. Es el heredero de la Dictadura. Trump, no.
Trump no tiene especial simpatía por la Dictaduras. A Trump le da igual. Le da igual si el gobierno es una Dictadura si es una Democracia, si el Gobierno es de izquierdas o es de derechas. El mismo lo ha dicho, que al final se iba a llevar mejor con AMLO, a pesar de las diferencias ideológicas, que con el "demócrata capitalista" del norte, en referencia a Justin Trudeau. A Trump no le interesa la ideología lo que le interesan son los negocios. Un empresario nunca antepone la ideología a los negocios. Y negociará tanto con AMLO como con Bolsonaro.
Y si pudiera negociar con Venezuela, Cuba o Rusia también lo haría. El problema es que no puede. No puede porque la ultraderecha de Miami, tanto republicana como demócrata, es mucho más agresiva que él. Y tampoco puede hacerlo con Rusia, porque los globalistas lo acosan permanentemente a través de los medios con el fantasma Putin, la interferencia en las elecciones y la nueva guerra fría. Pero si fuera por él levantaba las sanciones mañana mismo.
Y tienen a los millonarios detrás, pero los millonarios no son un ente abstracto homogéneo y si bien los une los mismos intereses muchas veces difieren en la forma de defender esos intereses y habrá quienes apuesten por un Trump y otros en contra. Unos a favor del cierre de fronteras y otros en favor de su apertura. George Soros esta a favor de la apertura (Open Borders lo financia él), Trump en contra. Trump tiene un discurso xenófobo y Soros un discurso humanista.
Pero tras el discurso, ni a Trump ni a Soros les importa 3 carajos la vida de los migrantes, son solo mercancías de la regulación del mercado laboral. Y eso lo sabe todo el mundo. Y el que no lo sepa es que no entiende el capitalismo.
submitted by lulydelmar1 to podemos [link] [comments]


2016.07.15 19:54 lulydelmar1 Marine Le Pen: "A la estupefacción y compasión se debe añadir la acción, las necesarias medidas de prevención y represión y la determinación total de erradicar la epidemia del fundamentalismo islamista" Sentido común?

Algo de sentido común siempre tiene la denominada "ultraderecha", Digo denominada o etiquetada por los medios de comunicación, porque la propia Le Pen no se define así misma como tal. Si fuera por los hechos objetivos, sería muy razonable etiquetar a quienes hoy nos gobiernan como de ultraderecha no por su caracter xenófobo, que también lo son, sino por los crímenes de lesa humanidad que han cometido en nombre de la Democracia, en Irak, Libia, Siria y Ucrania.
Según diario.es Le Pen ha detallado en varias ocasiones las medidas que cree convenientes aplicar y que siguen el hilo de la relación que ella traza entre inmigración e islamismo radical. "La cuestión de las fronteras es fundamental"
Acaso no es de sentido común? Para mi lo es. Lo que no es de sentido común es poner en relación y asociar el mundo musulmán con el extremismo radical. Y para no asociar la inmigración con los extremistas es precisamente fundamental la cuestión de las fronteras.
No porque lo diga Le Pen, sino porque en su momento lo ha dicho Gadafi y en 2015 lo decía Assad: Es una mezcla, la mayoría son buenos sirios, son patriotas, pero por supuesto hay infiltración de terroristas entre ellos. Eso es cierto. ¿Cuántos? No lo sabemos”, alertó el presidente sirio
Y es absolutamente razonable que así sea, y sobretodo luego de la derrota que han tenido muchos de ellos tras la intervención de Rusia. Y más razonable que sea desde Turquía país que les dió apoyo logístico. Entonces, "La cuestión de las fronteras es fundamental"? Pues sí. Justamente para no caer en la xenofobia ni en las múltiples condolencias que cada vez se repiten más.
Sé que es un tema controvertido y más en esta Plaza. Pero como no debatir sobre este tema? Lo peor que se puede hacer es silenciarlo, porque con nuestro silencio, el "sentido común" de Le Pen gana votos. Y ese sentido común, como es obvio, no es su xenofobía sino precisamente la frase: "La cuestión de las fronteras es fundamental" Qué francés puede oponerse a eso? Diría que casi ninguno. Quién se puede oponer a "las necesarias medidas de prevención y represión"? A las de prevención nadie, a las de represión, por supuesto que muchos, sino se aclara que entiende por represión.
Lo que creo que hay que tener claro es que el "welcome refugees" y su opuesto la "xenofobia" son solo reacciones de sentido opuesto pero que son las 2 caras de la misma moneda y no dan cuenta del grave problema que hay en los países de origen de esos refugiados.
La gente tiene derecho a vivir en sus paises en Paz. Junto a los suyos, junto a su tierra. Y no hay derecho que aquellos, que no llamamos de ultraderecha sino "demócratas y lideres" de la UE hayan destruido esos paises.
No hay razón para hablar de "welcome refugees" si no denunciamos que al día de hoy la UE sigue manteniendo las sanciones económicas contra el Gobierno Sirio y que esas acciones no son otra cosa que un Acto de Guerra. Menos hipocresía y más sentido común.
submitted by lulydelmar1 to podemos [link] [comments]


2016.06.07 03:07 ShaunaDorothy Protestas en Hong Kong: Punta de lanza de la contrarrevolución capitalista ¡Expropiar a los magnates de Hong Kong! ¡Por la revolución política proletaria en China! (Marzo de 2015)

https://archive.is/phvdQ
Espartaco No. 43 Marzo de 2015
El siguiente artículo es una traducción de Workers Vanguard No. 1054 (17 de octubre), e incorpora una corrección al nombre de una publicación. El Movimiento Paraguas terminó a mediados de diciembre sin haber obtenido concesión alguna de parte del gobierno chino.
Los activistas por la “democracia” respaldados por el imperialismo, que buscan terminar con el control del Partido Comunista Chino (PCCh) sobre el enclave capitalista de Hong Kong, continúan bloqueando calles en algunas partes de la ciudad como lo han hecho desde finales de septiembre. Los manifestantes, conocidos como el Movimiento Paraguas, utilizando la exigencia de sufragio universal como cuña, buscan abrirle paso a los partidos capitalistas de Hong Kong para que ejerzan directamente el poder político. Está en interés de los trabajadores de todo el mundo oponerse a estas protestas. Si la burguesía de Hong Kong se hiciera con el poder político, la isla se convertiría en una plataforma para destruir el estado obrero burocráticamente deformado chino y abrir la China continental a la explotación capitalista desenfrenada.
Un coro de fuerzas reaccionarias, que abarca desde la Casa Blanca y Fox News hasta el Vaticano, ha expresado su apoyo a las exigencias del Movimiento Paraguas. En una reunión el 1° de octubre con el ministro de relaciones exteriores chino, Wang Yi, el secretario de estado estadounidense, John Kerry, subrayó el interés de Washington en las “elecciones libres” en Hong Kong. Gran Bretaña, que mantuvo la isla como colonia durante más de un siglo y medio sin la más mínima pretensión democrática, se sumó a esta exigencia; Nick Clegg, el viceprimer ministro, mandó llamar al embajador chino para expresarle su “consternación y alarma” ante la negativa de Beijing de darle “al pueblo de Hong Kong lo que tiene todo el derecho a esperar”. La “democracia” ha sido uno de los pretextos favoritos para las maquinaciones imperialistas, particularmente durante la Guerra Fría antisoviética. En el caso de las protestas de Hong Kong, sin embargo, los imperialistas han actuado con cierta reserva para no afectar su relación comercial con China.
China no es un país capitalista, aunque sus “reformas de mercado” han abierto las puertas a la inversión a gran escala de las compañías extranjeras y propiciado el surgimiento de una capa de capitalistas en la China continental. La economía china está estrechamente controlada por el régimen del PCCh; los sectores más importantes de la industria permanecen colectivizados y en manos del estado. El objetivo de los imperialistas es destruir el control del estado a través de la contrarrevolución capitalista. Para lograrlo, buscan intervenir económicamente en China y promueven fuerzas contrarrevolucionarias internas como el Movimiento Paraguas. La otra parte de esta estrategia es la presión militar que ejercen EE.UU. y aliados suyos como Japón, subrayada recientemente por una serie de provocaciones en el Mar de China Oriental y el Mar de China Meridional, por no mencionar los vuelos espías en la costa oriental china. La reacción de China ha sido bastante contenida. ¡Basta imaginar la histeria que desataría el gobierno estadounidense si la marina china fuera avistada a 80 kilómetros de las costas de California!
El Hong Kong capitalista representa una oportunidad dorada para que las potencias imperialistas fomenten un “cambio de régimen”. Y vaya que se han esforzado en hacerlo; Washington gasta cientos de miles de dólares al año en financiamientos del Departamento de Estado para desarrollar “instituciones democráticas” en el enclave y capacitar a jóvenes como activistas políticos. También han establecido operaciones de espionaje en Hong Kong, como la intervención de teléfonos celulares chinos operada por la NSA y revelada por Edward Snowden. El Movimiento Paraguas no es más que la última expresión de las manifestaciones “democráticas” anticomunistas que el imperialismo respalda desde que éstas iniciaron hace más de una década. Su exigencia actual de “elecciones libres” surge de la oposición al reciente plan de Beijing, según el cual el ejecutivo en jefe de Hong Kong será elegido a partir de una lista de candidatos aprobada por un comité bajo la influencia del PCCh.
En 1997, cuando Hong Kong regresó a ser parte de China después de estar bajo dominio británico, el PCCh se comprometió a mantener una economía capitalista en Hong Kong bajo el lema “un país, dos sistemas”, un proceso que también otorgó voz a los capitalistas locales en la selección del gobierno. Para los burócratas estalinistas de Beijing, este sistema tenía como objetivo promover la inversión extranjera en la China continental, demostrando a los capitalistas extranjeros que era seguro hacer negocios con China. Cuando tuvo lugar la transición, la Liga Comunista Internacional “se unió a las ovaciones mientras el Imperio Británico podrido perdía su última colonia importante”, pero advertimos que la continuación del capitalismo en Hong Kong era “un puñal dirigido a las conquistas remanentes de la Revolución China de 1949” (Espartaco No. 10, otoño-invierno de 1997). A diferencia de los capitalistas atomizados de la China continental, la burguesía de Hong Kong está políticamente organizada, con partidos que representan sus intereses de clase y una variedad de periódicos y demás medios de comunicación.
La oposición de la LCI al Movimiento Paraguas deriva de nuestra defensa militar incondicional del estado obrero chino contra el imperialismo y la contrarrevolución interna. Llamamos por la expropiación de la burguesía de Hong Kong, incluidas sus propiedades en la China continental. De igual forma, es necesario expropiar a los nuevos empresarios capitalistas en China y renegociar los términos de la inversión extranjera en el interés de los trabajadores. Estos objetivos, sin embargo, plantean la necesidad de la revolución política obrera para derrocar a la venal burocracia de Beijing, que actúa como un cáncer sobre el estado obrero y que, a través de sus políticas, ha envalentonado a las fuerzas favorables a la restauración del capitalismo en China.
Desde hace tiempo, los estalinistas de Beijing promueven la reunificación con Taiwán bajo la misma fórmula de “un país, dos sistemas” aplicada en Hong Kong. La burguesía de Taiwán, que opera bajo la protección militar directa del imperialismo estadounidense, estableció su gobierno sobre la isla después de huir de las fuerzas del PCCh de Mao Zedong. La reunificación con un Taiwán capitalista, por improbable que sea, ayudaría enormemente a las fuerzas de la restauración capitalista en la China continental, mucho más que en el caso de Hong Kong. Estamos por la reunificación revolucionaria: la revolución política proletaria en la República Popular China junto con la revolución socialista proletaria en Taiwán, que resultaría en la expropiación de la burguesía.
El que paga manda
En un útil y revelador reportaje sobre el Movimiento Paraguas aparecido en la revista New Eastern Outlook (1° de octubre), Tony Cartalucci escribe: “Basta identificar a los dirigentes, rastrear el dinero y examinar el modo en que los medios occidentales cubren estos sucesos para descubrir con certeza que, una vez más, Washington y Wall Street están trabajando duro para hacer que la isla china de Hong Kong sea tan difícil de gobernar para Beijing como sea posible”. En particular, Cartalucci detalla el papel de la National Endowment for Democracy (NED, Fundación Nacional para la Democracia), operada por el Departamento de Estado estadounidense —una fundación que estuvo metida hasta el cuello en el golpe, infestado de fascistas, en Ucrania [el año pasado]— y el National Democratic Institute (NDI, Instituto Nacional Demócrata, una subsidiaria de la NED). Las iglesias cristianas, con sus extensos y escabrosos antecedentes de organización de disidentes anticomunistas en los estados obreros deformados, también han jugado un papel prominente en el movimiento. Estas iglesias, herencia del colonialismo británico, constituyen una poderosa fuerza para la reacción social en Hong Kong, donde hay una iglesia prácticamente en cada calle.
El Movimiento Paraguas emergió de una huelga estudiantil del 22 de septiembre convocada por la Federación de Estudiantes de Hong Kong y una organización de estudiantes de secundaria y preparatoria llamada Escolarismo. Cada 1° de julio, la Federación de Estudiantes forma una parte significativa de las protestas contra el hecho de que la antigua colonia británica haya sido devuelta a China. Escolarismo es fundamentalmente la creación de Joshua Wong, de 18 años de edad, que se convirtió en activista político bajo la tutela de sus padres, militantes religiosos. (Su padre, un alto mando de la iglesia luterana, es un aguerrido opositor a los derechos homosexuales). Wong dio sus primeros pasos en la política, y se ganó la aprobación del NDI, organizando una campaña contra el temario escolar pro-Beijing, al que acusaba de ser “un lavado de cerebro”.
Otra fuerza en las protestas a favor de la “democracia” capitalista es la dirección de Occupy Central, que mantiene, desde hace tiempo, estrechos lazos con los imperialistas. El más celebrado de los fundadores de Occupy, el profesor de derecho Benny Tai, es un ponente habitual en los eventos patrocinados por la NED. Otros dirigentes incluyen a Chu Yiu-ming, un ministro de la iglesia bautista que ayudó a llevar disidentes procapitalistas a EE.UU. después de las protestas de 1989 en la Plaza Tiananmen de Beijing, y Martin Lee, presidente y fundador del capitalista Partido Demócrata de Hong Kong y ganador del Premio a la Democracia otorgado por la NED en 1997. En abril de 2014, Lee y la también dirigente de Occupy, Anson Chan, viajaron a Washington, donde se entrevistaron con [el vicepresidente] Joe Biden y [la congresista republicana] Nancy Pelosi. Otro líder de Occupy Central, el magnate de los medios Jimmy Lai, negó estar conspirando con EE.UU. después de que en mayo se reuniera por cinco horas en su yate privado con su “buen amigo”, el antiguo subsecretario de defensa estadounidense y neoconservador, Paul Wolfowitz (Standard de Hong Kong, 20 de junio).
Después de que la policía usara gas lacrimógeno y gas pimienta para desalojar a los estudiantes que habían bloqueado el área alrededor de las oficinas centrales del gobierno a finales de septiembre, la Confederación de Organizaciones Sindicales de Hong Kong (CTU) convocó a una huelga general de un día. Esta organización sindical, que representa fundamentalmente a maestros y oficinistas, forma parte de la tradición anticomunista de “sindicatos libres” respaldados por los imperialistas, en contraste con la Federación Sindical de Hong Kong, favorable a Beijing. Entre los patrones que respaldaron la huelga de la CTU se encuentra la compañía publicitaria McCann Worldgroup Hong Kong, que le hizo saber a sus empleados que “la compañía no castigará a nadie que apoye algo más importante que el trabajo” (South China Morning Post, 30 de septiembre).
No hay duda alguna acerca de la naturaleza reaccionaria de las protestas “democráticas”, dominadas por estudiantes y otros estratos pequeñoburgueses. Un manifestante le dijo al New York Times (7 de octubre) que prefería “ser gobernado por un país democrático”; su playera con la bandera británica, el delantal de carnicero de los antiguos gobernantes coloniales de Hong Kong, dejó en claro a qué se refería. Los manifestantes frecuentemente combinan el anticomunismo más descarado con el altivo desdén por los habitantes de la China continental, a los que se refieren despectivamente como una “plaga”.
Hong Kong: Maquiladora de “cuello blanco”
La Revolución China de 1949 tuvo una importancia histórica mundial. Cientos de millones de campesinos se levantaron y tomaron la tierra en la que sus ancestros habían sido explotados desde tiempos inmemoriales. La creación subsecuente de una economía colectivizada y centralmente planificada sentó las bases para un progreso social enorme. La revolución permitió un avance exponencial en la situación de la mujer respecto a la condición miserable en la que vivían, arraigada en prácticas confucianas como el matrimonio forzado. Una nación que había sido expoliada y dividida por las potencias extranjeras logró unificarse (con la excepción de Hong Kong, Taiwán y Macao) y liberarse del yugo imperialista.
Sin embargo, la dirección del PCCh de Mao Zedong, una casta burocrática montada sobre el estado obrero, hizo que la revolución estuviera deformada desde el inicio. A diferencia de la Revolución de Octubre rusa de 1917, llevada a cabo por un proletariado con conciencia de clase dirigido por el internacionalismo bolchevique de V.I. Lenin y León Trotsky, la Revolución China de 1949 fue el resultado de una guerra de guerrillas campesina dirigida por las fuerzas nacionalistas estalinistas de Mao. Los regímenes de Mao y sus sucesores (incluido el actual, Xi Jinping), modelados a partir de la burocracia estalinista que usurpó el poder político en la Unión Soviética en 1923-24, han predicado la noción profundamente antimarxista de que el socialismo, una sociedad igualitaria y sin clases, basada en la abundancia material, puede construirse en un solo país. En oposición a la perspectiva de la revolución obrera internacional, el “socialismo en un solo país” siempre ha significado acomodarse al imperialismo mundial.
Un ejemplo notorio es la actitud de la dirección del PCCh con respecto al dominio de Gran Bretaña sobre Hong Kong. Durante la guerra civil que antecedió a la Revolución de 1949, Mao ordenó que las fuerzas del PCCh se detuvieran frente al Río Shenzhen, que separa Hong Kong del continente. A cambio, Gran Bretaña estuvo entre los primeros países en reconocer a la República Popular China. En 1959, Mao declaró: “Es mejor que Hong Kong se mantenga como está... Su estado actual todavía nos es útil”. En 1967, comunistas y dirigentes sindicales en Hong Kong organizaron un movimiento de protesta contra el dominio británico, coronado por huelgas a gran escala a lo largo de más de ocho meses. Esta lucha fue traicionada por el régimen maoísta, que prefería mantener relaciones amistosas con los colonizadores imperialistas.
Al mantener Hong Kong como un centro del capital financiero, Beijing otorga a la población ciertas libertades políticas que le niega a la población de la China continental. Estas libertades van de la mano con la reputación de Hong Kong como maquiladora de “cuello blanco”, en la que los oficinistas trabajan frecuentemente doce horas para recibir el salario de ocho. En el periodo previo a 1997, Hong Kong era un centro del comercio y la industria ligera, donde los obreros sufrían una explotación brutal, eran obligados a vivir en condiciones horrendas y carecían de los derechos más básicos. El 80 por ciento de los empleos en la manufactura han desaparecido de la ciudad desde el inicio de la década de 1990, conforme los capitalistas de Hong Kong han trasladado sus operaciones a la China continental. En una de las ciudades más caras del mundo, repleta de tiendas de diseñador y hoteles de lujo, un quinto de la población vive debajo de la línea de pobreza oficial. Para la mayoría de los jóvenes el porvenir pinta muy mal. Pero, mientras tanto, muchos funcionarios corruptos del PCCh continúan enriqueciéndose gracias a sus conexiones con los operadores financieros de Hong Kong.
La situación desesperada de los más de 300 mil trabajadores domésticos de Hong Kong —97 por ciento de ellos provenientes de Indonesia y las Filipinas— subraya de manera especialmente aguda la división de clases en el territorio. Después de vivir por siete años en Hong Kong, otros inmigrantes reciben el derecho al voto. No sucede lo mismo con los trabajadores domésticos. Sin recurso alguno contra los patrones violentos o abusivos, los trabajadores domésticos despedidos deben abandonar el país en un plazo de dos semanas. Como explicaba un artículo de Al Jazeera (30 de septiembre): “Los manifestantes en Hong Kong exigen democracia, pero no para sus trabajadores domésticos”. Nuestra exigencia de expropiar a los magnates de Hong Kong traza una aguda línea de clases contra los manifestantes proimperialistas y hace concreto el llamado por defender y extender las conquistas de la Revolución de 1949.
¡Por la democracia obrera, no la contrarrevolución capitalista!
La democracia capitalista es, en realidad, una de las formas políticas que asume la dictadura de la burguesía. Bajo este sistema, la clase obrera se ve reducida políticamente a individuos atomizados. La burguesía puede manipular eficazmente al electorado gracias a su control sobre los medios de comunicación, el sistema educativo y otras instituciones que forman la opinión pública. En todas las democracias capitalistas, los funcionarios del gobierno, elegidos o no, están esencialmente en el bolsillo de los bancos y las grandes corporaciones.
La democracia parlamentaria, que existe principalmente en los países imperialistas ricos, le da al grueso de la población la oportunidad de decidir cada cierto número de años qué representante de la clase dominante va a reprimirla. Como explicó Lenin en su polémica de 1918 La revolución proletaria y el renegado Kautsky:
“Mil obstáculos impiden a las masas trabajadoras participar en el parlamento burgués (que nunca resuelve las cuestiones más importantes dentro de la democracia burguesa: las resuelven la Bolsa y los Bancos) y los obreros saben y sienten, ven y perciben perfectamente que el parlamento burgués es una institución extraña, un instrumento de opresión de los proletarios por la burguesía, la institución de una clase hostil, de la minoría de explotadores”.
Lenin también enfatizó: “No hay estado, incluso el más democrático, cuya constitución no ofrezca algún escape o reserva que permita a la burguesía lanzar las tropas contra los obreros, declarar el estado de guerra, etc. ‘en caso de alteración del orden’ —en realidad, en caso de que la clase explotada ‘altere’ su situación de esclava e intente hacer algo que no sea propio de esclavos—”.
En su campaña por destruir al estado obrero degenerado soviético y a sus aliados en el bloque oriental, los imperialistas promovieron toda clase de fuerzas contrarrevolucionarias que agitaban la bandera de la “democracia” contra el “totalitarismo” estalinista. Su propósito era derrocar a los regímenes comunistas como fuera, incluidas las elecciones libres en las que los campesinos y otras capas pequeñoburguesas pudieran ser movilizadas junto con sectores de obreros políticamente atrasados contra el estado obrero. Cuando los regímenes estalinistas se acercaban al punto del colapso terminal, las elecciones de 1989 en Polonia llevaron al poder a un gobierno contrarrevolucionario encabezado por Solidarność, cuya consolidación marcó la restauración del dominio capitalista. Un suceso decisivo en la reunificación capitalista de Alemania en la primavera de 1990 fueron las elecciones que ganó la Unión Democrática Cristiana, el partido gobernante del imperialismo alemán.
Al resquebrajarse frente a la ofensiva capitalista, las burocracias estalinistas demostraron que no eran una clase propietaria, sino una casta frágil y contradictoria que descansaba sobre el estado obrero. Una condición clave para la victoria de la contrarrevolución en Europa del Este, Europa Central y en la propia Unión Soviética en 1991-92 fue que la clase obrera, desmoralizada y atomizada después de décadas de mal gobierno estalinista, no actuó para detener las fuerzas de la restauración capitalista y tomar el poder político en su propio nombre. Estas contrarrevoluciones constituyeron una derrota histórica para los trabajadores al nivel mundial. Millones de obreros en los antiguos estados obreros perdieron sus empleos y las prestaciones que tenían garantizadas, los derechos de las mujeres retrocedieron (por ejemplo, con la prohibición del aborto en Polonia) y los pueblos de la antigua Unión Soviética y Yugoslavia se vieron desgarrados por masivos baños de sangre nacionalistas. Mientras tanto, EE.UU. y otras potencias imperialistas se sintieron envalentonadas para extender sus depredaciones alrededor del mundo y contra la población trabajadora en sus propios países.
En China, una contrarrevolución capitalista significaría regresar a la esclavitud imperialista y la destrucción de conquistas sociales históricas. En respuesta a las aspiraciones de los trabajadores tanto en Hong Kong como en el continente de obtener derechos democráticos y un gobierno que represente sus intereses, los trotskistas retomamos el modelo del estado obrero soviético durante sus primeros años. Como explicó Lenin en una polémica contra Kautsky, un enconado opositor a la Revolución de Octubre: “El Poder soviético es el primero del mundo (mejor dicho el segundo, porque la Comuna de París empezó a hacer lo mismo) que incorpora al gobierno a las masas, precisamente a las masas explotadas”.
Una revolución política obrera en China pondría las decisiones sobre el rumbo de la economía y la organización de la sociedad en manos de consejos electos de obreros y campesinos, acabando con los malos manejos y la corrupción de la burocracia. Bajo la dirección de la gigantesca clase obrera china, los sectores no proletarios, como el campesinado, tendrían de hecho una mayor voz mediante su representación en esos consejos de la que tienen en cualquier república capitalista. China ha dado pasos gigantescos en términos de urbanización e industria en las últimas décadas, acumulando al mismo tiempo enormes reservas financieras. Sin embargo, el desarrollo de China en todas las áreas, y particularmente en términos de su actualmente atrasada agricultura, depende crucialmente de la revolución proletaria en los países capitalistas avanzados, que abriría el camino a una economía planificada mundial basada en los niveles más altos de tecnología e industria. Esta perspectiva trotskista, cuya premisa es la defensa incondicional del estado obrero chino contra los imperialistas y los enemigos de clase internos, no tiene nada en común con el programa de contrarrevolución “democrática” del campo proimperialista.
Lamebotas de los demócratas capitalistas
Uno de los ejemplos más flagrantes del apoyo a la causa burguesa en Hong Kong es el de Socialist Action [Acción Socialista], que, al igual que Socialist Alternative [Alternativa Socialista] en EE.UU., forma parte del Comité por una Internacional de los Trabajadores (CIT) de Peter Taaffe. Esta organización, con una reputación falsa de trotskista, tiene una larga y deplorable historia de apoyo a la contrarrevolución capitalista en nombre de la oposición a la dictadura. En la Unión Soviética, entre agosto y septiembre de 1991, los antecesores del CIT en la tendencia Militante se sumaron a las fuerzas de la restauración capitalista en las barricadas de Boris Yeltsin en Moscú. En contraste, nuestra internacional trotskista distribuyó decenas de miles de volantes llamando a los obreros soviéticos a aplastar las fuerzas contrarrevolucionarias dirigidas por Yeltsin y respaldadas por la Casa Blanca de George H.W. Bush.
El CIT, que descarta a China como capitalista y autoritaria, se encuentra entre los porristas más rabiosos del Movimiento Paraguas. Un artículo en China Worker (30 de septiembre) del CIT describe entusiasta la posibilidad de que “la lucha por la democracia se extienda a toda China; la chispa inicial muy bien podría darla el movimiento que protesta en Hong Kong”. ¡El CIT comparte con el Departamento de Estado estadounidense su deseo ferviente de que el movimiento a favor de la “democracia” sea utilizado contra la “dictadura del PCCh” en la China continental!
El CIT sugiere que el Movimiento Paraguas puede convertirse en un nuevo Tiananmen, en referencia a la revuelta entre mayo y junio de 1989 que sacudió a la China continental. Los partidarios de la “democracia” en Hong Kong organizan cada junio una enorme conmemoración del aniversario del levantamiento de Tiananmen, pintándolo como una protesta estudiantil a favor de la democracia capitalista contra el malvado régimen comunista. Nada podría estar más lejos de la verdad.
Los acontecimientos de 1989 alrededor de la Plaza Tiananmen comenzaron con una protesta estudiantil a favor de mayores libertades políticas y contra la corrupción de los altos mandos de la burocracia. Inicialmente, a la protesta se sumaron obreros individuales, pero pronto se unieron contingentes organizados de fábricas y otros lugares de trabajo; la elevada inflación y la creciente desigualdad, causadas por el programa burocrático de construir el “socialismo” a través de las reformas de mercado, empujaron a los obreros a la acción. Aunque algunos jóvenes aspiraban a una democracia capitalista estilo occidental, las protestas estuvieron dominadas por el canto de La Internacional —el himno internacional de la clase obrera— y otras expresiones de conciencia prosocialista.
Varias organizaciones obreras que surgieron durante las protestas tenían las características de los órganos embrionarios del poder obrero. “Cuerpos de piquetes obreros” y grupos “dispuestos a morir” basados en las fábricas se organizaron para defender a los estudiantes de la represión, en abierto desafío al decreto de ley marcial del régimen de Deng Xiaoping. Los grupos obreros empezaron a asumir la responsabilidad de la seguridad pública después de que el gobierno de Beijing se desvaneciera y la policía desapareciera de las calles. La participación del proletariado chino en las protestas, tanto en Beijing como a lo largo del país, fue lo que las convirtió en una revolución política incipiente. Después de estar paralizado durante semanas, el régimen del PCCh desató una sangrienta represión en Beijing entre el 3 y el 4 de junio.
Los obreros demostraron enorme capacidad de lucha y establecieron lazos con los soldados, algunos de los cuales se negaron a disparar sobre los manifestantes. Pero, por sí solos, no pudieron llegar al entendimiento de que era necesaria una revolución política para deshacerse del dominio deformante de la burocracia del PCCh. Para que la clase obrera adquiera esta conciencia es indispensable la intervención de un partido marxista revolucionario.
Los imperialistas no se detendrán hasta que hayan destruido al estado obrero chino y estén nuevamente en total libertad de saquear al país. El orden mundial capitalista, dominado por los imperialistas, con su impulso por controlar mercados y reducir el salario y los niveles de vida de los obreros, es incompatible con el desarrollo hacia el socialismo. Para abrir ese camino son indispensables revoluciones obreras en Japón, EE.UU. y otros países capitalistas avanzados. Para hacer este programa realidad buscamos unir las luchas de los obreros en los centros imperialistas con la defensa de las conquistas ya obtenidas, incluidas las de la Revolución China de 1949.■
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/43/hongkong.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.24 07:52 lulydelmar1 El periódico global El País llama "opositor" al criminal Leopoldo Lopez. Normal. También llama "rebeldes moderados" a fundamentalistas que en Siria ponen coches bombas y que en Libia cuelgan a subsaharianos de las farolas.

La misma manipulación para un mismo denominador común: Petróleo y recursos naturales cuando no, intereses geoestratégicos.
Lo que cambia es solo la intensidad del conflicto. En algunos paises como Brasil hay golpes blandos, en otros como la Argentina mediáticos, en Grecia económicos, en Venezuela guerra sucia y desestabilización violenta y Libia, Siria, Irak, Ucrania, golpes militares, guerra y genocidio.
No ha llegado Ala Akbar a Venezuela, pero si pudieran hacer de Venezuela una Libia o una Siria que nadie lo dude que lo harían, en nombre de la Democracia, los Derechos Humanos y la ayuda humanitaria.
Nuevamente el farsante de Rivera, que apoya la kale borroka del ultraderechista que dejo más de 40 muertos vuelve a mentir: Rivera: “Todos los partidos, salvo Podemos, quieren ayudar a Venezuela”
Ciudadanos es como el partido de las Faes del corrupto Macri, quien también apoya al criminal y que en 200 días de su gobierno neoliberal ha hecho de ese país una fabrica de pobres, con recortes, despidos masivos, tarifazos de luz y gas que dejan congelados con la llegada del invierno austral, hasta a los pinguinos.
Lo llaman Democracia y No lo es.
Rivera es un farsante, y Ciudadanos es una Estafa Electoral. Y además es peligroso, porque que un político tan joven ya se este relacionando con una mafia de la derecha criminal sudamericana para meter más leña al fuego, tiene tela. Una vez que entras en ese entramado, no sales.
Fuera la Casta. Fuera la Mafia. No al Capitalismo del Desastre.
submitted by lulydelmar1 to podemos [link] [comments]


2016.05.16 18:38 anticuariodelfuturo La nueva Guerra Fría financiera global

(Artículo obtenido de la web crisis energética. No se ha puesto un link directo debido a una deficiencia en la carga de la página, pero allí se edita con el respectivo permiso del autor)
Supongamos que un país tiene una deuda con otro gobierno o agencia oficial. ¿Cómo harían los acreedores para cobrar, a no ser que exista un tribunal internacional y un sistema de ejecución? El FMI y el Banco Mundial conforman ese sistema de ejecución y ahora están diciendo:
‘Ya no vamos a participar. Solo trabajamos para el Departamento de Estado norteamericano y el Pentágono. Si el Pentágono le dice al FMI que está bien que un país no le pague a Rusia o China, entonces ahora, en lo que concierne al FMI, esos países no están obligados a pagar’. Eso significa romper con el orden económico global que surgió después de la II Guerra Mundial. El mundo se está dividiendo en dos mitades: la que gira en torno al dólar norteamericano, y la que integran aquellos países que EE.UU no puede controlar y cuyos funcionarios no son empleados de EEUU, por así decirlo.
Soy Bonnie Faulkner. Hoy en Guns and Butter, nos visita el Dr. Michael Hudson. El programa de hoy: The New Global Financial Cold War (La nueva Guerra Fría financiera global).
El Dr. Hudson es economista especializado en finanzas e historiador, presidente del Instituto para el estudio de tendencias económicas a largo plazo, analista financiero en Wall Street y destacado profesor e investigador de economía de la Universidad de Missouri, en la ciudad de Kansas. Su libro de 1972, Super-Imperialism: The Economic Strategy of American Empire ( Superimperialismo: La estrategia económica del Imperio norteamericano) es una crítica de cómo EE.UU se aprovechó de las economías extranjeras a través del FMI y el Banco Mundial. Su último libro es Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Destroy the Global Economy (Matando al huésped: Cómo los parásitos financieros y la deuda destruyen la economía global). Hoy vamos a analizar su artículo, “The IMF Changes Its Rules to Isolate China and Russia” (El FMI modifica sus reglas para aislar a China y Rusia).
Bonnie Faulkner: Michael Hudson, bienvenido. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que conversamos.
Michael Hudson: Bueno, me alegra estar de vuelta. La última vez que charlamos fue en Italia.
Bonnie Faulkner: Es cierto, en Rímini, Italia. ¿En qué año fue?
Michael Hudson: Debe de haber sido hace cuatro años porque estábamos allí con Stephanie Kelton de UMKC, a quien Bernie Sanders ha designado como economista jefe de los demócratas en el Comité de presupuesto del senado. Bill Black de UMKC también estaba. Utilicé algunas de mis disertaciones allí en mi libro Finance Capitalism and Its Discontents (Capitalismo financiero y sus descontentos), publicado en 2012.
Bonnie Faulkner: Michael, de hecho produje siete programas basados en las conferencias de Rímini sobre Teoría monetaria moderna, contigo, con Marshall Auerback, William K. Black, Stephanie Kelton, y los programas fueron un éxito, debo decir.
Michael Hudson: Eso es genial. Esa fue una conferencia maravillosa. Cuando entramos era un enorme estadio de fútbol y mientras recorríamos el pasillo central nos sentíamos como los Beatles. La gente vivaba nuestros nombres como si fuéramos ídolos populares.
Bonnie Faulkner: Los italianos resultaron ser muy afectuosos y se mostraron tan entusiastas con una teoría económica alternativa. También quedé sorprendida.
Michael Hudson: Sí. Y la gente llegó de España y todo el mundo. Fue una de las mejores conferencias en la que cualquiera de nosotros haya estado.
Bonnie Faulkner: Estoy tan contenta de haber podido estar ahí. Sin duda, es una conferencia que merece ser recordada. Bueno, he estado leyendo tu artículo, “El FMI modifica sus reglas para aislar a China y Rusia”. Nos alerta acerca de las consecuencias del cambio en las reglas del Fondo Monetario Internacional, el FMI, que otorga préstamos a gobiernos. Antes de abordar específicamente las modificaciones a las reglas, ¿qué precipitó estos drásticos cambios en las políticas del FMI?
Michael Hudson: Hay varios cambios en sus políticas. El primero fue que – en el pasado el FMI no otorgaba préstamos a países en situación de incumplimiento con otros gobiernos. Eso se debe a que en el pasado, el gobierno en cuestión era el norteamericano. Desde la II Guerra Mundial casi todos los rescates financieros o préstamos de estabilización del FMI y del Banco Mundial involucraron al gobierno norteamericano, conjuntamente con un consorcio de bancos norteamericanos.
Por primera vez, ahora que China y el grupo BRICS están creciendo, los países, sujetos a la fuerza del lobby norteamericano, están tomando préstamos no solo de EEUU, sino que ahora pueden pedir préstamos a China y a otros países.
EEUU ha respondido modificando las reglas del FMI. Ha dicho, ‘Esperen un minuto. Está bien que el FMI conceda préstamos a países que no le están pagando a China, Rusia o a los BRICS, porque estamos en una nueva Guerra Fría. El FMI realmente está trabajando para nosotros.’ Mientras EEUU tenga poder de veto en el FMI, su delegado puede vetar cualquier préstamo para un país que tiene deuda con EEUU o al que EEUU no quiere apoyar. Pero EEUU no se opone a que el FMI otorgue préstamos a países satélites de EEUU como Ucrania, que tiene deudas oficiales con Rusia.
Hasta diciembre pasado Ucrania le debía tres mil millones de dólares a Rusia por un préstamo del fondo soberano de inversión ruso que estaba a punto de vencer. EEUU está haciendo todo lo posible para perjudicar económicamente a Rusia, pensando que si causa suficiente daño, Rusia se rendirá ante la estrategia norteamericana. La estrategia de la nueva Guerra Fría básicamente es obligar a los países a privatizar sus economías adoptando políticas neoliberales. El objetivo es lograr la apertura de esas economías a las corporaciones y bancos norteamericanos.
Las modificaciones en las reglas del FMI estaban orientadas a que el FMI actuara básicamente como agente del Departamento de Defensa norteamericano, con oficina subsidiaria en Wall Street. De repente ha quedado claro que el FMI no es una institución internacional para el crecimiento económico global. Es un brazo de la diplomacia norteamericana de la Guerra fría, uno que se está moviendo muy rápidamente a la derecha bajo la administración Obama.
Bonnie Faulkner: Ahora tenemos la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO), como una alternativa militar a la OTAN y el Banco asiático de Inversión en infraestructura (AIIB), que amenaza con reemplazar al FMI y al Banco Mundial. ¿Qué tan exitosas crees que serán estas nuevas alternativas al sistema bancario occidental?
Michael Hudson: El punto importante es que el sistema bancario occidental, el Banco Mundial y el FMI, ha fracasado. El FMI sigue una teoría económica inútil que afirma que si le debes dinero a bonistas o bancos extranjeros, para pagar la deuda tienes que aplicar medidas de austeridad en tu país. En la práctica significa que las medidas de austeridad le permitirán a los deudores obtener de su economía fondos suficientes para pagarle a bancos y bonistas extranjeros. La misma nefasta teoría a la que recurrieron en 1920 británicos, norteamericanos y franceses para insistir en que Alemania podía pagar cualquier monto de reparación si solo gravaba su economía con tributos suficientes.
John Maynard Keynes y también el norteamericano Harold Moulton, de la Institución Brookings, han demostrado la falsedad de esta teoría. Pero las lecciones de la década de 1920 fueron rechazadas por el FMI, porque sabe muy bien – y sus funcionarios lo han dejado muy claro – que la austeridad no posibilita el pago de la deuda externa. La austeridad hace que los países tengan menos capacidad de pago. Eso significa que incluso necesitarán nuevos préstamos.
Entonces viene el FMI con su segundo golpe: el primero es la austeridad. El segundo es decir: ‘Bueno, imagino que nuestro programa no funcionó. ¡Qué pena! [Pero realmente no debería ser una sorpresa, sucede una y otra vez]. Ahora tienen que comenzar privatizando su industria y recursos naturales. Rematen sus tierras.’ Le dice a los demás países deudores básicamente lo mismo que le dijo a Grecia el año pasado.
Cuando en Grecia el plan de austeridad impuesto desde 2010 por exigencia del FMI fracasó, el FMI se reunió con el resto de la Troika (el Banco Central europeo y la Comisión Europea) en 2015 para exigir que Grecia pusiera a la venta sus islas, puertos, sistemas hídricos, todo lo que estuviera en el dominio público. Después de que se lo exigieron a Grecia en el verano de 2015, le llegó el turno a Ucrania.
El primer golpe del FMI contra Ucrania fue imponerle medidas de austeridad con el pretexto (su inútil teoría económica) de que gravar su economía interna le permitiría a Ucrania pagarle a los bonistas extranjeros. Cuando esto agravó la situación, el Banco Mundial, y la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID) entraron en escena. El ministro de finanzas designado por EEUU indicó los terrenos agrícolas, derechos mineros sobre el gas y otros recursos naturales que Ucrania podía vender a inversores norteamericanos y europeos, pero no a los rusos.
El concepto es que si inversores norteamericanos pueden adquirir infraestructura clave y controlar los puestos de mando de la economía ucraniana, pueden separar a Ucrania de Rusia. Ucrania ha desempeñado un rol clave en la economía rusa. Gran parte de la producción industrial militar y espacial fue producida en la región de Donbás en Ucrania oriental.
Entonces la idea era que separar a Ucrania de Rusia es la primera etapa del proceso tendiente a lograr la fragmentación de Rusia, y luego de China, dividiéndolos en pequeñas piezas. El objetivo es que China y Rusia reciban el mismo trato que Oriente Medio, Libia, Irak, Afganistán y Siria – con operaciones relámpago para apoderarse de sus recursos naturales y empresas.
Bonnie Faulkner: ¿Cuál es el objetivo del Acuerdo Transpacífico de libre comercio (TPP) y en qué es incompatible con el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB)?
Michael Hudson: Podría dar una respuesta fácil y decir que el objetivo es reducir la población en 50%, hacer que la gente muera de hambre, eliminar las pensiones y propagar la pobreza. Realmente ese es el efecto.
A primera vista pretende ser un acuerdo comercial, pero la verdadera agenda es imponer las privatizaciones y desactivar los mecanismos de regulación gubernamental. Esto significa dar marcha atrás respecto a lo que era considerado fundamental durante toda la Era Progresista. Durante los últimos 300 años, en Europa y Norteamérica se suponía que ibamos a tener una economía mixta, con gobiernos invirtiendo en infraestructura, carreteras y otros modos de transporte, en comunicaciones, sistemas de agua y cloacas, gas y electricidad. El rol de la infraestructura estatal era cubrir estos servicios básicos a costo mínimo para fomentar una economía competitiva, de bajo costo. Así fue como Norteamérica se hizo rica. Así fue como se industrializó Alemania y el resto de Europa. Pero el objetivo del TPP es revertir esa tendencia y privatizar la inversión pública. Su ideología es que la economía debe ser gestionada por propietarios privados, empresas privadas, cuyo objetivo sea la ganancia a corto plazo.
Hay una serie de objetivos asociados: anular normativas de protección ambiental que cuestan dinero y leyes que protegen los derechos de los trabajadores, e impedir la imposición gravámenes a los recursos naturales o la renta. La idea es convertir al sistema vial y de transporte en carreteras de peaje, con altos costos operativos y a cargo de empresas extranjeras. Internet y el servicio de agua saldrán a la venta y se convertirán en sistemas privatizados que cobrarán estos y otros servicios básicos. Esto impondrá una economía rentística neofeudal en todo el mundo mientras el sector privado, financiero, industrial e inmobiliario (en inglés FIRE) suplanta al sector público.
Se podría decir que en su sentido más amplio, la idea es desmantelar los avances de la Ilustración y reinstaurar el feudalismo. Eso puede sonar como una afirmación extrema, pero la gente no es consciente de que tan radicales son los acuerdos de inversión del TPP. Por ejemplo, cuando Australia aumentó los impuestos e incluyó advertencias de salud en los paquetes de cigarrillos, Philip Morris inició una demanda, reclamando que Australia pagara lo que Philip Morris habría obtenido si la gente hubiera continuado fumando y enfermando de cáncer a la tasa actual.
Cuando Ecuador intentó demandar a empresas petroleras por contaminación, las compañías contrademandaron, y ahora el país le debe pagar a la compañía petrolera el equivalente a las ganancias que habría obtenido si hubiera continuado la producción de petróleo contaminando la tierra – a un grado infinito. Ningún gobierno en ningún lugar del mundo que suscriba esto estará libre para regular su medio ambiente o incluso para promulgar leyes que impongan nuevos tributos a empresas rentistas o a otras empresas privadas.
Básicamente, los nuevos concesionarios de las carreteras, de los sistemas de suministro de agua y saneamiento, pueden aprovecharlos como oportunidades para obtener renta sin regulación antimonopolio. Eso significa que pueden aplicar las tarifas que el mercado les permita, y brindarles a los países extranjeros un trato similar al que reciben los clientes del cable en la ciudad de New York. Vivo en Forest Hills, en Queens. Tenemos un proveedor de televisión por cable, Time Warner. Si queremos televisión por cable, tenemos que pagar lo que nos cobre, y no tiene nada que ver con su costo de producción. Tengo que alquilar su decodificador, no puedo comprarlo por mi cuenta.
De eso se trata la renta. Es un ingreso por encima del costo de producción. Durante cientos de años la teoría económica de Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill y Thorstein Veblen analizó cómo crear una economía capaz de producir bienes a su costo real, tecnológico, social y necesario, sin “comida gratis”, es decir, sin ningún tipo de ingreso no salarial (“renta económica”).
El objetivo del Acuerdo Transpacífico (TPP) y de su versión europea (TTIP) es promover el modelo rentista. Los intereses rentistas han apoyado una clase de teoría económica inútil para reemplazar a la economía clásica, contra la era progresista y la social democracia, para crear una ideología de derecha que llaman libre comercio. El término es de un doble sentido orwelliano.
Bonnie Faulkner: ¿Esas resoluciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se han aplicado contra esos países que has mencionado, como Australia?
Michael Hudson: Creo que Philip Morris perdió, pero la controversia obligó al gobierno a pagar decenas de millones de dólares en concepto de gastos legales. Es casi imposible para un gobierno pobre como el de Ecuador, o incluso para Australia, afrontar los costos legales de defenderse contra una batería de abogados corporativos. Según el TPP, los árbitros provendrán del sector de las corporaciones y de sus bufetes de abogados.
Las resoluciones y reglas son diseñadas fuera de la órbita del gobierno y de la legislación aprobada por los votantes. Entonces la oligarquía corporativa reemplaza a la democracia. Las decisiones respecto a los montos que deberán pagar los gobiernos a las corporaciones en concepto de indemnizaciones dependen de un pequeño grupo de árbitros con una puerta giratoria entre el sector público y el privado. En efecto, trabajarán como lobbistas de las corporaciones.
Bonnie Faulkner: China aceleró la creación de la alternativa china (CIPS) al Sistema Internacional de Pagos, y su propio sistema de tarjetas de crédito. ¿Qué es el Sistema de pagos interbancarios SWIFT, y el nuevo sistema de pagos chino constituye una amenaza para el SWIFT?
Michael Hudson: Todos los bancos emplean un sistema de compensación cuando libras cheques contra una cuenta bancaria. El sistema SWIFT es un enorme programa informático que permite a los libradores de cheques transferir dinero a clientes de otros bancos.
Alrededor de un año atrás los estrategas norteamericanos se planteaban la posibilidad de una nueva Guerra Fría con Rusia que podría convertirse rápidamente en un conflicto armado. Pero EEUU vio que era posible dañar la economía rusa sin necesidad de enviar tropas. No es necesario invadir. Esa era guerra al estilo antiguo. Actualmente ningún país puede enviar sus tropas a invadir otro. Pero EEUU puede tomar como rehén a la economía rusa o de cualquier otro país excluyéndola repentinamente del sistema de pagos interbancarios SWIFT. Sus bancos, clientes particulares y corporaciones no podrán transferir dinero. Entonces estarán paralizados. EEUU habrá destruido sus vínculos económicos y comunicaciones.
Tan pronto como los norteamericanos plantearon esto, China y Rusia respondieron. A estos países naturalmente no les gusta una nación que dice que tal vez desearía iniciar una guerra contra ellos para tener semejante poder disruptivo. Obama y Hillary Clinton han hecho ese tipo de amenazas. Entonces los líderes rusos han dicho que les gustaría integrar una unidad global, pero mientras EEUU continúe manejando el SWIFT en aras de sus propios intereses y actuando de un modo hostil, necesitan proteger sus propios sistemas de compensación.
Entonces China tomó la delantera en la creación de su propio sistema de compensación bancaria. Individuos, empresas y organizaciones gubernamentales en China y en otros países del grupo BRICS ya no tendrán que ser rehenes de EEUU, que es capaz de usar un programa informático malicioso como lo hizo con las centrífugas iraníes. Así como provocó la explosión de las centrífugas instalando un virus para acelerarlas, podría hacer lo mismo con el SWIFT. Ahora, China y los BRICS se están preparando para defenderse frente a esta posibilidad.
Bonnie Faulkner: Bien, ¿el Sistema internacional de pagos de China ya ha sido implementado o todavía es un plan?
Michael Hudson: Creo que aún está en proceso de desarrollo, porque es difícil desarrollar un sistema tan complejo como este. Existe inercia para estas cosas, que facilita construir en base a los sistemas de compensación ya existentes. Lleva mucho tiempo desarrollar un sustituto del sistema. Es similar a lo que sucede con el programa Office de Microsoft. Es por eso que los ordenadores Mac usan Word y Excel. Diseñar un programa que no tenga deficiencias cuesta miles de millones de dólares. Creo que los chinos continúan trabajando para solucionar las deficiencias porque no esperan un conflicto todavía.
Bonnie Faulkner: El primer ministro ruso Putin propuso una asociación, o al menos cooperación, entre Occidente y las asociaciones militares y económicas emergentes de Oriente. Aparentemente en Occidente nadie ha tomado en cuenta la propuesta de Putin ¿A qué crees que se debe?
Michael Hudson: Es la misma esperanza que ha existido desde la década de 1990, incluso antes de que Putin llegara al poder. La idea era que Rusia está dispuesta a ingresar a la OTAN, teniendo en cuenta que una guerra nuclear entre las naciones industriales del mundo ahora está fuera de cuestión.
Las naciones ahora enfrentan la amenaza común del islam Wahabi, financiado por Arabia Saudita – el terrorismo de la ley islámica de la corriente Wahabi. A Rusia le preocupan los terroristas con respaldo de Arabia Saudita que se localizan en su frente sur, desde Georgia, Azerbaiyán, y todo el camino hasta Asia central. Los chinos también están preocupados por el terrorismo Wahabi a través de los uyghures. ISIS y Al Nusra están actuando como la Legión Extranjera de Norteamérica. Cuando Hillary Clinton derrocó al gobierno libio, las armas y arsenal fueron a ISIS. El banco central de Libia fue saqueado y sus fondos fueron destinados a ISIS. Cuando EEUU invadió Irak, entregó finalmente a ISIS el ejército sunita y todos esos miles de millones de dólares en fajos de billetes de cien dólares. Entonces EEUU se opone a ISIS cuando asesina norteamericanos, ISIS básicamente es el instrumento que EEUU usa para destruir países que amenazan con no ser parte del estándar global del dólar.
Rusia tenía la esperanza de que EEUU se daría cuenta de que este sistema es una locura. EEUU, Rusia y Europa pueden enriquecerse con el intercambio comercial. Si Europa persigue sus intereses económicos, se vería a si misma como el socio comercial natural de Rusia. Los europeos y probablemente los norteamericanos podrían ir a Rusia e intentar fortalecer la economía, porque necesita emprendedores.
Pero en lugar de una esfera de prosperidad mutua entre Europa, Rusia y EEUU, EEUU ha empujado a Europa hacia una zona muerta de austeridad neoliberal. Está deteriorando la economía europea y separándola de Rusia e impidiendo la prosperidad europea, sobre la base de que también beneficiaría a Rusia o China.
La idea desde el lado norteamericano es tratar a Rusia del mismo modo que a Cuba, Irán y Libia – para aislarla, esperando que Rusia ceda. Pero en cambio, Rusia es mucho más grande que Cuba o Corea del Norte, y China es incluso más grande. Entonces en lugar de solo rendirse ante el plan económico neoliberal, han decidido que EEUU los ha obligado a alinearse para defenderse mutuamente. La diplomacia norteamericana ha generado precisamente la unidad euroasiática que pretendía evitar.
Bonnie Faulkner: Sí. Creo que en tu artículo has representado a algunos de los miembros del FMI como llevando chalecos suicidas, listos para detonar esa institución. Me pareció una descripción bastante buena.
Michael Hudson: En efecto es como si EEUU entrara a la reunión del FMI con un chaleco con explosivos y dijera, ‘Queremos que el FMI solo sirva a los intereses norteamericanos, no a intereses internacionales.’ Entonces se rompe la ilusión del FMI como un honesto intermediario que ayuda a estabilizar a los países.
La presión norteamericana ha modificado radicalmente una serie de reglas. Una regla que he mencionado anteriormente es no conceder préstamos a un país que se niega a pagar a otro gobierno. Esa regla no estaba presente de manera formal en los estatutos del FMI. Pero lo que sí está previsto es que se supone que no se deben otorgar préstamos a países que carecen de medios evidentes para devolverlos. Es la regla “No más Argentinas”, que fue aprobada luego de que el FMI le prestó dinero a Argentina en 2001 para pagarle a los tenedores de deuda. Argentina no tenía posibilidades de devolver esos préstamos de dudoso cobro.
El FMI violó esta regla cuando le concedió un préstamo a Grecia después de 2010. Algunos de los integrantes del FMI renunciaron, alegando que sus análisis habían sido ignorados. La Junta directiva del FMI se planteó cómo podía prestarle dinero a Grecia para pagar a los bancos alemanes, franceses, ingleses y rescatar a los bonistas sin considerar cómo podría Grecia devolver el préstamo.
El director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, desestimó la recomendación del equipo y de la Junta directiva al crear la nueva regla del “riesgo sistémico”. Esta regla le permitió al FMI violar sus propios estatutos y otorgar préstamos a cualquier país cuando la falta de devolución del préstamo podría constituir una amenaza de riesgo sistémico para muchos países. En la práctica, el FMI ha definido el riesgo sistémico simplemente como la idea de que un bonista podría perder más de $1. Esto podría quebrar la “confianza”. Entonces para evitar que bonistas y bancos sufran pérdidas, la economía podría hundirse a causa de deflación por sobreendeudamiento. Por ejemplo, hace unos pocos días, el 29 de enero el FMI revirtió esa regla, diciendo que no va a usar más esa excusa.
También está estipulado en los estatutos del FMI que no se deben conceder préstamos a países en guerra. Una razón obvia es que si un país está inmerso en un conflicto armado, especialmente en una guerra civil que bombardea, del modo en que Ucrania lo está haciendo, su sector exportador, ¿cómo puede ese país obtener las divisas para pagar su deuda externa? La mayoría de las exportaciones ucranianas tienen como destino Rusia. Los ataques a Donbás y al resto de Ucrania Oriental han destruido su sector exportador.
EEUU ha presionado al FMI para que le concediera préstamos a Ucrania. Su directora gerente Christine Lagarde dijo que esperaba que Ucrania no destinara el dinero a la guerra. Pero un millón y medio de dólares le fueron entregados a banqueros cleptócratas como Kolomoiski, que inmediatamente transfirió los fondos al exterior pero destinó dinero local para financiar un ejército anti-Donbás. Al día siguiente, el presidente Poroshenko declaró que ahora Ucrania podría permitirse invertir más en la guerra.
La cuarta regla del FMI que ha sido vulnerada es que no se deben otorgar préstamos a países que tienen escasas probabilidades de aplicar programas de austeridad. Esto se denomina condicionalidad. Esta política implica anular la oposición democrática. Ucrania está recortando pensiones y aplicando medidas de austeridad, entonces es poco probable que el país sobreviva como una democracia. EEUU básicamente llegó y reconoció que ha dejado de fingir que apoya las democracias. En las décadas de 1960 y 1970 apoyó dictaduras en Latinoamérica, incluso el derrocamiento de Allende en Chile. Y ahora el FMI le otorgará préstamos a países en guerra, incluso cuando no tienen capacidad de pago, siempre y cuando hagan lo que los estrategas norteamericanos ordenan. Pero el FMI no concederá préstamos para pagarle a bancos de Rusia o de los BRICS.
Bonnie Faulkner: Ahora, Michael, has comenzado a contestar esta pregunta pero quizás podamos aclarar un poco esto. El Fondo Nacional de inversión ruso, le otorgó un préstamo a Ucrania. Tú lo has mencionado antes. Este préstamo ruso fue protegido por las prácticas de otorgamiento de préstamos del FMI, y los bonos fueron registrados según normas y tribunales orientados a proteger al acreedor. Describe cómo el FMI y las reglas del Banco Mundial protegían la estructura original de la posguerra de préstamos garantizados por el estado.
Michael Hudson: El FMI manifestó que no otorgaría un préstamo a un país deudor o en situación de incumplimiento con otro país que no negociara de buena fe su deuda con gobiernos extranjeros. Ucrania tenía una deuda de tres mil millones de dólares con el Fondo Nacional de inversión ruso – obviamente una organización gubernamental. El préstamo ruso fue otorgado en condiciones especiales, pero también incluyó protecciones. Como la entidad otorgante era un Fondo Soberano, se protegió a sí misma registrando el préstamo en Inglaterra. En Rusia ha habido un debate acerca de si Ucrania puede evitar devolver el préstamo a Rusia. .
El año pasado el Tesoro norteamericano tuvo una larga discusión con abogados de bancos acerca de cómo ante un hipotético incumplimiento de pago Ucrania todavía podía calificar para préstamos del FMI. Bueno, hemos visto la respuesta. Las reglas del FMI fueron modificadas. Recuerda, la UE y los bancos internacionales generalmente no integrarían un consorcio para concederle un préstamo a un país si el FMI no participaba también. El país deudor debe estar en buena posición con el FMI.
Pero ahora, en lugar de proteger el sistema de préstamos soberanos, el FMI solo protegerá los préstamos a gobiernos de la órbita norteamericana, no a aquellos gobiernos que no son del agrado de los EEUU. En la práctica, eso significa todo aquel que no siga las políticas neoliberales.
Básicamente EEUU buscó impedir que Rusia pudiera recuperar legalmente los tres mil millones de dólares que le debía Ucrania. Hubo una discusión acerca de si Ucrania podía alegar que se trataba de una deuda ilegítima, puesto que toda deuda con Rusia es considerada ilegítima desde que Obama tildó de cleptócrata y corrupto a Putin. Durante 50 años EEUU, sin ser corrupto, le ha concedido préstamos a dictadores ostensiblemente corruptos en Latinoamérica, África y Asia, desde Pinochet hasta Tony Blair. EEUU está destrozando el andamiaje jurídico internacional.
Ucrania sabe que fracasará en cualquier intento legal para evitar pagarle a Rusia en los tribunales británicos donde los bonos están registrados. Ese tribunal está muy orientado a la protección de los acreedores. Pero Ucrania al menos puede inmovilizar esta última liquidación
Ucrania y sus patrocinadores norteamericanos pueden pensar que ahora con el precio del petróleo ahora por debajo de los 30 dólares el barril y con Rusia con necesidad de dinero, tal vez puedan hacer pasar hambre a Rusia hasta someterla a los dictados de EEUU. Es una locura, porque Rusia obviamente no va a rendirse. Hace unos pocos días el Ministro de Relaciones exteriores ruso Sergei Lavrov anunció que Rusia está replanteándose su relación con Occidente. Es obvio que EEUU se opone a los vínculos económicos entre Alemania, otros países europeos y Rusia. Entonces Rusia se está replanteando su relación con Europa. Si Europa actúa como si quisiera ser el estado 51 de EEUU en lugar de perseguir sus propios intereses económicos, los rusos se irán hacia Oriente, hacia China y hacia los BRICS. ¡Una lástima! Esta podría haber sido una buena relación de mutua prosperidad.
Bonnie Faulkner: Has titulado tu artículo “The IMF Changes Its Rules to Isolate China and Russia,” (El FMI cambia sus reglas para aislar a China y Rusia) porque eso es lo que están haciendo. El propósito detrás de este cambio de reglas es aislar a China y Rusia. Ahora, China y Rusia estaban cooperando con el FMI y el Banco Mundial, ¿o no?
Michael Hudson: Sí, lo estaban. El principal objetivo de la estrategia de EEUU desde el comienzo fue China. Durante tres años EEUU ha estado discutiendo abiertamente cómo aislar a China. No quiere verla como una posible gran potencia independiente. Está bien si la fuerza laboral china trabaja por salarios bajos para abastecer a Wal-Mart con productos importados de bajo costo, pero no que China sea una fuente de desarrollo independiente.
China representa un interés común suficiente para que inversores e importadores norteamericanos hagan lobby para evitar que el gobierno de EEUU intensifique su Guerra Fría contra China. Pero Rusia no le ha ofrecido demasiadas oportunidades de enriquecerse a Occidente, especialmente desde que enviaron a Khodakovsky a la cárcel después de que intentó vender el petróleo de Yukos a Exxon. Esa maniobra básicamente hubiera privado a Rusia del control del patrimonio petrolero nacional, y probablemente solo habrían quedado pequeños ingresos por ventas y exportaciones luego de que los contadores de Exxon hubieran usado las usuales y creativas estrategias fiscales que emplean banderas de conveniencia y centros bancarios offshore para depositar ingresos no declarados sujetos a impuestos.
China quiere que su moneda forme parte de la canasta de divisas del FMI. Quiere que el yuan tenga el mismo rango que el dólar para evitar tener que depender de los bancos norteamericanos para su comercio exterior, y especialmente para la generación de crédito interno. Pretende evitar que los neoliberales norteamericanos le hagan lo que le hicieron a Rusia en 1992 y 1993. Ellos convencieron a Rusia de que su banco central necesitaba dólares norteamericanos como respaldo para su moneda local, el rublo. Como Rusia no tenía gran cantidad de dólares, el resultado fue una drástica deflación (“terapia de shock” sin terapia), que terminó desindustrializando a Rusia.
Rusia no necesitaba tomar préstamos en moneda extranjera para cubrir los gastos internos de su propia fuerza laboral e industria. El rublo se convirtió en una moneda satélite del dólar y en 1997 el colapso llegó cuando la fuga de capitales hacia libras esterlinas y dólares alcanzó una cifra cercana a los $25 mil millones al año.
Eso es lo que China pretende evitar. Ellos quieren liberarse de la dependencia del dólar, salvo por lo necesario para importar de EEUU o defender la moneda de corridas bancarias. George Soros dijo que espera que el yuan se devalúe. Esa es una señal para los especuladores para que intenten beneficiarse haciendo caer la moneda china. Los chinos están intentando liberarse de los lazos que los unen a la órbita del dólar, excepto para obtener los dólares que necesiten para importar algunos productos de EEUU – que imagino no son muchos, salvo las películas.
Bonnie Faulkner: Mencionaste cuatro de las reglas internas que el FMI violó cuando le otorgó préstamos a Ucrania. Me pregunto si podrías resumir cuáles son esas cuatro reglas, para que la gente pueda entender por qué es un cambio tan radical.
Michael Hudson: La primera regla es no conceder un préstamo a un país que no tiene medios evidentes para devolverlo. Esa es la regla “No más Argentinas”. Ya fue vulnerada cuando se otorgó el préstamo a Grecia, cuando Strauss-Kahn introdujo el concepto de “riesgo sistémico” como escapatoria para proteger a los bancos.
La segunda regla es no otorgar préstamos a un país que no reconoce su deuda a los acreedores oficiales, es decir, un país que no pagará lo que le debe a otro gobierno. Esa regla convirtió al FMI en la autoridad ejecutora del cartel de acreedores. Pero ahora solo se encarga de aplicar la ley en representación de los acreedores predilectos de EEUU.
La tercera regla es no otorgar préstamos a un país en guerra. Ucrania está inmersa en un conflicto bélico, en una guerra civil con la región oriental. Pero Donbás cuenta con el respaldo de Rusia, entonces ahora está bien.
La cuarta regla es no conceder préstamos a un país que no va a aplicar las medidas de austeridad que el FMI impone como condición, que hacen que los países se empobrezcan tanto que terminan en bancarrota y tienen que liquidar sus recursos naturales y otros activos. Las autoridades del gobierno ucraniano post-golpe difícilmente puedan cumplir las condiciones impuestas por el FMI sin ser destituidos, pero mientras tanto pueden vender tierra y derechos mineros sobre el gas a Soros y Monsanto, entonces eso está bien.
Actualmente se han infringido estas cuatro reglas. Ucrania todavía no ha puesto en venta sus recursos naturales, y se ha suscitado una polémica porque los cleptocrátas quieren aferrarse a ellos y hacer el mismo acuerdo que sus contrapartes rusas a principios de la década del 90: Vender tal vez el 25% de su monopolio a compradores norteamericanos, registrar sus empresas en bolsas de valores norteamericanas o británicas, permitir que los compradores hagan ofertas, y luego vender su 75% y aceptar pagos en Londres, New York o donde sea. Lo importante es que esa maniobra les permite transferir el producto de la venta fuera de Ucrania, dejando al país sin dinero en el banco, mientras cada año soporta una enorme deuda que se transfiere a las ganancias de las tierras agrícolas y a las rentas obtenidas de la privatización de carreteras, infraestructura de gas y otros servicios.
Bonnie Faulkner: Dijiste que lo que está en discusión entre Oriente y Occidente es una filosofía del desarrollo. ¿En qué se diferencian los modelos de desarrollo en los dos sistemas?
Michael Hudson: La filosofía del desarrollo norteamericana neoliberal es un término orweliano para referirse a la falta de desarrollo. Es lo contrario al desarrollo. El plan neoliberal es crear una sociedad postindustrial. Con “post-industrial” me refiero a una economía neorentista que retorna al feudalismo. En lugar de gobiernos tomando la vanguardia y ofreciendo servicios básicos a bajo costo para convertirse en economías competitivas, los gobiernos neoliberalizados ofrecen carreteras, fuentes de energía, servicios de electricidad, agua y saneamiento a compradores que van a cobrar tarifas a valor de mercado. Esto va a empobrecer al país. Es lo contrario a las enseñanzas de la economía del desarrollo durante la mayor parte del siglo XX.
Bonnie Faulkner: ¿Qué clase de escenario han estado debatiendo por más de un año los funcionarios del Tesoro y del Departamento de Estado norteamericano como herramienta para oponerse a que China y Rusia otorguen préstamos para infraestructura a los demás países? Creo que ya comenzaste a hablar de esto.
Michael Hudson: EEUU no se unió al Banco Asiático de Inversión en infraestructura (AIIB), e intentó desalentar a otros países de integrar la institución. Hubo mucha preocupación cuando Inglaterra decidió unirse al AIIB y otros países también lo intentaron. EEUU básicamente está tratando de crear una cortina de hierro para separar a los BRICS de la órbita del dólar norteamericano. Es una cortina financiera – no de hierro, sino electrónica.
Bonnie Faulkner: ¿En tu artículo dices que el FMI le seguirá prestando dinero a países, y les dirá que no tienen que devolver los préstamos a China o Rusia pero que aún así pueden tomar prestado del FMI?
Michael Hudson: El FMI no ha salido a decir directamente que los países no están obligados a devolver los préstamos. El problema es que tiene que existir un tribunal internacional. Tiene que haber un mecanismo de ejecución. Por ejemplo, tienes una gran cantidad de fondos buitre que afirman que Argentina les debe dinero por sus bonos, pero hasta ahora no han podido cobrar. Fueron capaces de conseguir el embargo del buque escuela de la armada argentina en Ghana, pero como se trataba de propiedad del estado se ordenó su liberación.
Imagina que un país tiene una deuda con otro o con una agencia oficial. ¿Cómo pueden cobrar los acreedores, a menos que exista un tribunal internacional y un sistema de ejecución? El FMI y el Banco Mundial eran parte de ese sistema y ahora están diciendo: ‘No vamos a seguir siendo parte. Solo vamos a trabajar para el Departamento de Estado norteamericano y el Pentágono. Si el Pentágono le dice al FMI que está bien que un país no le tenga que pagar a Rusia o China, entonces ahora no está obligado a pagar, al menos en lo que concierne al FMI.’
Eso implica romper con el orden económico mundial creado después de la Segunda Guerra Mundial. El mundo está siendo dividido en dos mitades: la órbita del dólar norteamericano, y los países que EEUU no puede controlar y cuyos funcionarios no integran la nómina de EEUU, por así decirlo.
Bonnie Faulkner: Describes esto como un cambio “tectónico, geopolítico, una lucha que se librará con todo el poder como si tratara de la inquisición norteamericana del siglo.” ¿Qué quieres decir cuando mencionas inquisición?
Michael Hudson: Juego sucio. El presidente Obama ha dicho que no vamos a invadir a otro país, porque ningún país es capaz de movilizar tropas suficientes sin generar una crisis económica y política local. Su alternativa es el asesinato dirigido. Esa ha sido una táctica norteamericana desde hace tiempo, en Chile bajo el mandato de Nixon/Kissinger y en Guatemala y Nicaragua bajo el gobierno de Reagan.
O simplemente, sobornando gobiernos para que patrocinen a extranjeros para que trabajen para EEUU. Quieres estar seguro, de que en Inglaterra, por ejemplo, alguien como Tony Blair se convierta en primer ministro, y que haga lo que sea que le ordene EEUU. Quieres asegurarte de que cuando un país intente independizarse, como lo hizo Chile, puedes ir y asesinar al presidente. Y si algún país reclama una reforma agraria, inicias una Operación Cóndor y asesinas a 10,000 profesores, activistas y líderes sindicales. Básicamente se trata de una política terrorista.
Finalmente, usas a organizaciones como ISIS y al-Nusra como una Legión Extranjera norteamericana y las envías al país que quieras controlar.
submitted by anticuariodelfuturo to podemos [link] [comments]


2016.04.06 18:43 felipustero "Los papeles de Panamá" - el nuevo hit de la propaganda mediática. ¿Quiénes patrocinan la investigación de los Papeles de Panamá? El imperio contraataca.Lo más interesante de estas filtraciones, es lo que parecería ser una clara agenda política por detrás.

Estos días han aparecido filtraciones de una investigación llevada a cabo por una organización denominada Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ en inglés) sobre evasiones fiscales de transacciones comerciales en uno de los múltiples paraísos fiscales. Llama la atención el sesgo e interés político que se ve en la publicación. Con campaña de desprestigio lanzada contra rivales del poder político y económico occidental, como Putin, Assad o la propia China. A Putin se la buscaban porque es el líder mundial más sólido y los ha dejado en evidencia en Siria, y aunque no hayan mostrado ninguna prueba que lo inculpe, como tampoco con el presidente sirio, ahí está. Que estos líderes acaparen el centro de tales prácticas económicas nos revela ya el carácter parcial, sino fraudulento, de tal investigación o filtración, porque ellos son una parte muy menor en el poder económico mundial y no digamos en asuntos de paraísos fiscales, donde Estados Unidos tiene un papel clave hoy. 1 En el tema económico habrá que ver también si no es un combate entre paraísos fiscales: denuncio a este para que el dinero vaya a otra parte, por ejemplo a los mencionados Estados Unidos. Resulta del mismo modo llamativo que en la financiación de ese Consorcio, el ICIJ, esté un delincuente financiero, también delincuente político, como George Soros, o en la propietaria del ICIJ, el Center for Public Integrity, aparezca por ejemplo la familia Rockefeller. Aquí tienen, seguidamente, un artículo soberbio de Yasmin Peña sobre este asunto. Es para mí una gran alegría que haya personas como Yasmin, con capacidad crítica, buen juicio y criterio, y talento para contarlo. Imposible encontrarlo en un medio corporativo. Lean y aprendan como se debe trabajar en periodismo, merece la pena.
http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/2016/04/los-papeles-de-panama-el-nuevo-hit-de_5.html
Como ya saben, siempre es bueno seguir el camino del dinero para elucidar los posibles intereses detrás de cualquier investigación. En el caso del ICIJ, sus financiadores incluyen: Adessium Foundation, Open Society Foundations, The Sigrid Rausing Trust, the Fritt Ord Foundation, the Pulitzer Center on Crisis Reporting, The Ford Foundation, The David and Lucile Packard Foundation, Pew Charitable Trusts and Waterloo Foundation. Y el consorcio es propiedad del Center for Public Integrity, quienes a su vez tienen una larga lista de financiadores que incluyen: Democracy Fund Open Society Foundations Rockefeller Brothers Fund Rockefeller Family Fund Open society Foundations financia tanto al ICIJ como al Center for Public Integrity. Se trata de una organización fundada por George Soros, quien tiene una conocida carrera en la financiación de organizaciones que contribuyen a la desestabilización de gobiernos en países no alineados a Occidente y unparticular modo de entender la política. Vean algunos antecedentes de este individuo: ONG patrocinada por Soros pillada falsificando informes de bajas en Siria para culpar a Rusia Un vistazo detrás de la cortina - George Soros reconoce contribuyó a derrocar a Yanukóvich en Ucrania Confirman condena contra Soros por delito financiero Sentido común - Rusia declara indeseables a dos ONG del magnate George Soros Fritt Ord Foundation (que financia al ICIJ) es una organización privada noruega, que busca apoyar la libertad de expresión y la prensa libre (conocidos lemas de casi todas las organizaciones implicadas en la desestabilización de gobiernos no alineados). Según Wikipedia, esta organización ha estado implicada en una controversia por financiar un libro escrito por el bloguero Fjodman, quien pide la deportación de todos los musulmanes de Europa.
Democracy Fund es otra más de las organizaciones "promotoras de la democracia" made in USA, es parte del Grupo Omidyar, propiedad de Pierre Omidyar (creador de e-Bay) y su esposa. Lo interesante es que ésta es otra de las organizaciones que suelen aparecer como financieras de grupos activistas que logran cambiar resultados electorales o bien aumentar la tensión social en diferentes países que son de interés geopolítico. Vea por ejemplo su rol en Ucrania y en España.
Para saber más acerca de estas fundaciones y su rol en la geopolítica, les invitamos a leer: El filantrocapitalismo, o cómo los ricos heredarán la tierra La hipocresía de la filantropía (la forma en la que el sistema mantiene el status quo) Los 'filantrocapitalistas' ultra-ricos saboteando democracias de todo el mundo Estados Unidos a la conquista del Este (DOCUMENTAL) Con todo esto, el asunto solamente se pone aún más sospechoso, ¿no les parece? Sin embargo, no podemos asumir nada con certeza. Éstos son solamente algunos datos y seguro surgirán más; lo importante es no seguir la tendencia de aceptar la información que nos llega a ciegas. Podría ser que los documentos filtrados y los casos expuestos realmente muestren la punta de un iceberg de redes de corrupción que implican una gran cantidad de políticos y personas influyentes en todo el planeta, pero es importante mirar cada caso en particular y analizarlos en concreto antes de sacar conclusiones basadas en meras suposiciones y/o acusaciones sin fundamentos. La mayoría de los medios están hablando de estas filtraciones como el mayor escándalo de la historia y ya se están haciendo todo tipo de declaraciones enaltecedoras, como si se tratara de una verdadera victoria contra la corrupción mundial. Todo eso sería muy lindo, si fuera cierto, pero lo que parece es que estamos viendo otro capítulo de la guerra mediática que es, en última instancia, una guerra por secuestrar nuestras mentes y alinearnos a los intereses occidentales en contra de aquéllos que justamente se oponen a ellos de alguna u otra manera. Avatar Yasmin Peña
http://es.sott.net/article/45275-El-imperio-contraataca-con-los-papeles-de-Panama-el-nuevo-hit-de-la-propaganda-mediatica#
submitted by felipustero to podemos [link] [comments]


2015.10.17 14:19 antoniogisbert 'Trident Juncture 2015', la OTAN prepara más guerras

Comienza –en Italia, España y Portugal y luego de 2 años de preparación– Trident Juncture 2015 o TJ-15, uno de los mayores ejercicios militares de la OTAN, con la participación de 230 unidades terrestres, aéreas y navales y fuerzas de operaciones especiales de 28 países de la alianza atlántica y de 7 países asociados, 36 000 hombres, más de 60 buques y 200 aviones de guerra, principalmente cazabombarderos capaces de portar tanto armas convencionales como armamento nuclear. La primera fase (del 3 al 16 de octubre) pondrá a prueba las capacidades estratégicas y operativas de los mandos de la OTAN. La segunda etapa (del 21 de octubre al 6 de noviembre) se desarrollará «en vivo» con la utilización de las unidades militares.
Un comunicado oficial anuncia que Trident Juncture 2015 «demostrará la nueva ambición de la OTAN en materia de dirección de la guerra conjunta moderna». Y que mostrará, en particular «la capacidad de la Fuerza de Respuesta de la OTAN para planificar, preparar, desplegar y respaldar fuerzas en las operaciones de respuesta a las crisis no previstas en el artículo 5, fuera [de los territorios] de la Alianza».
El radio de acción de la «Gran OTAN», que se ha desplazado desde el Atlántico Norte hasta alcanzar las montañas de Afganistán y ahora mira mucho más allá, se deduce del hecho que Australia también se halla entre los países que participan en Trident Juncture 2015.
También es significativa la participación de Ucrania, país que la OTAN está tratando de absorber después de haber hecho lo mismo anteriormente con 7 países del disuelto Pacto de Varsovia, 3 repúblicas de la desaparecida URSS y 2 de la ex Yugoslavia (destruida por la guerra de 1999). Los demás países que participan en ese ejercicio sin ser miembros de la OTAN son Austria, Suecia, Finlandia, Bosnia-Herzegovina y Macedonia.
La OTAN implica en Trident Juncture 2015 varias organizaciones y agencias internacionales, como la Cruz Roja y la USAID. Nos muestran así una «OTAN humanitaria», comprometida con la «preservación de la paz». Stoltenberg, el secretario general de ese bloque militar, afirma que «la OTAN está lista a apoyar a la ONU para hacer que sus operaciones de mantenimiento de la paz sean más seguras y eficaces».
La Unión Europea también participa en la primera fase de Trident Juncture 2015. La participación de la Unión Europea en ese gran ejercicio de guerra de la OTAN trae al primer plano la cuestión política de fondo. El artículo 42 del Tratado sobre la Unión Europea estipula que «la política de la Unión respeta las obligaciones de algunos Estados miembros, que consideran que su defensa común se realiza a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte». Como 22 de los 28 países miembros de la Unión Europea son también miembros de la alianza atlántica, es evidente que esa mayoría favorece a la OTAN. Además, el protocolo n° 10 sobre la cooperación que se instaura a través del artículo 42 subraya que la OTAN «sigue siendo la base de la defensa colectiva» de la Unión Europea y que «un papel más fuerte de la Unión en materia de seguridad y de defensa contribuirá a la vitalidad de una alianza atlántica renovada». Renovada sí, pero rígidamente anclada en la vieja jerarquía: el Comandante Supremo de las fuerzas aliadas en Europa siempre es nombrado por el presidente de Estados Unidos y todos los mandos claves están en manos de Estados Unidos.
A través de la OTAN, en cuyo seno los gobiernos del este de Europa están más vinculados a Washington que a Bruselas, Estados Unidos influye no sólo en la política exterior y militar de la Unión Europea sino sobre todo el conjunto de sus competencias políticas y económicas. Así ha logrado Estados Unidos convertir Europa en frente de una nueva guerra fría, que ahora está extendiéndose hacia la región Asia/Pacífico, mientras que sigue usando el territorio europeo como trampolín de las operaciones militares USA/OTAN en el Medio Oriente y en África. Y lo hace con la colaboración de las oligarquías políticas y económicas que, a pesar de su estatus de competidoras de la oligarquía estadounidenses y de la competencia que existe incluso entre ellas mismas, convergen (aunque sea a niveles diferentes) cuando se trata de defender el «orden económico mundial», dominado por Occidente pero actualmente cuestionado por los países del grupo BRICS [Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica] y por otros países emergentes.
En ese contexto, Italia sigue resaltando por su subordinación a Estados Unidos, y por tanto, por su «fidelidad atlántica». Al referirse a Trident Juncture 2015, el gobierno [italiano] comunica que «desde 2013, Italia había anticipado una primera oferta de sedes, bases y polígonos a la alianza [atlántica]»: el centro de Poggio Renatico (Ferrara), el primero en ser declarado en estado operativo en el marco del nuevo Sistema de Mando y Control Aéreo de la OTAN, que podría iniciar operaciones de guerra aérea en un área de más de 10 millones de kilómetros cuadrados, desde el este de Europa hasta Asia y África, y para el despliegue de las fuerzas aéreas, «las bases de Trápani, Decimomannu, Pratica di Mare, Pisa, Amendola y Sigonella».
También participan en Trident Juncture 2015 los navíos implicados en el ejercicio «Mar Abierto» y unidades del ejército enviadas a Capo Teulada (Cerdeña), así como a España y Portugal. El gobierno [italiano] niega la implicación del Mando Conjunto (Joint Force Command) de Nápoles (con 800 militares en el cuartel general de Lago Patria), afirmando que Trident Juncture 2015 se desarrolla bajo la dirección del Mando Conjunto de Brunssum (en los Países Bajos).
Pero la propia OTAN contradice esas afirmaciones del gobierno italiano: el mando de la OTAN en Nápoles –bajo las órdenes del almirante estadounidense Ferguson, quien también está al mando de las fuerzas navales de Estados Unidos en Europa, de las fuerzas navales del AfriCom y de las fuerzas de la OTAN en Kosovo– funge en 2015 como mando operativo de la «Fuerza de Respuesta» (40 000 hombres) cuyas capacidades se pondrán a prueba en el marco de Trident Juncture 2015. En 2016, la dirección de esa fuerza pasará al mando conjunto de Brunssum, y está previsto que este mando conjunto de la OTAN y el de Nápoles alternen anualmente esa responsabilidad.
Y para coronar todo eso, la OTAN anuncia que «este año ha invitado al Trident Juncture, por primera vez, un gran número de industrias del sector de la defensa para que, mediante su participación en el ejercicio, encuentren soluciones tecnológicas para acelerar la innovación militar».
El Trident Juncture 2015, cuyo costo es secreto pero seguramente se eleva a varios miles de millones de dólares, prepara así el camino para nuevos gastos astronómicos en la compra de armamento. Y todo eso se paga con dinero del Estado, o sea proveniente –tanto directa como indirectamente– del bolsillo de la ciudadanía.
submitted by antoniogisbert to podemos [link] [comments]


2015.03.17 11:20 qryq Francia y Alemania miran al Este (y 2)

Espacio Económico Común versus TTIP y TPP
Estados Unidos quiere ser el centro de gravedad de Eurasia. Y tiene el temor de que la UE podría eventualmente inclinarse en la dirección del "Espacio Central" e integrarse a Rusia y a la UEE.
Las tensiones que Washington está acumulando deliberadamente en Europa son un intento de distanciar a la UE de Moscú; esto le permitiría continuar en la construcción del imperio estadounidense en Eurasia, la versión washingtoniana de un moderno "Gran Juego". Incluso la advertencia de Brzezinski sobre el resurgimento del "Espacio Central" (Rusia más el espacio post-soviético) se refiere a la zona unificada que se convertiría en una <> y no precisamente <>, es decir, una amenaza militar para la paz mundial.
Washington pretende que la periferia occidental (euroatlántica) y la periferia oriental (Asia-Pacífico) se integren mediante el Tratado de Asociación e Inversión Comercial Transatlántico (TTIP, por sus siglas en inglés) y el Tratado de Asociación Transpacífica (TPP, por sus siglas en inglés). La UEE y cualquier pensamiento de un Espacio Económico Común son una amenaza para la fusión de esas regiones con Estados Unidos. Es por eso que EEUU no puede tolerar un "Espacio Central" independiente y asertivo, ni, por la misma razón, un "Reino Central" independiente y asertivo. De ahí la demonización y el señalamiento mediático de los que son objeto Rusia y China: Moscú está en el centro de atención mediante la desestabilización inducida en Ucrania (también mediante una ola de rusofobia); al mismo tiempo, los dardos se dirigen hacia Pekín mediante el llamado "giro (militar) hacia Asia". Esto se está dando mientras EEUU continúa desestabilizando Oriente Medio (es decir, "el Sur").
Mientras Bruselas tenía sus propias razones para acelerar sus conversaciones con Washington por el TTIP, los temores de una integración eurasiana avivaron la sensación de urgencia de los Estados Unidos para llevar a término las negociaciones por el TTIP de modo de solidificar su influencia sobre la UE. Las sanciones (guerra económica) contra la economía de Rusia, la caída del precio del petróleo y gas, y la depreciación del rublo en Rusia son también otras tantas caras del cubo de Rubik.
El Espacio Económico Común es una aspiración conducente a una zona de comercio de ámbito eurasiano. El interés por el Espacio Económico Común viene dado porque Moscú y sus socios de la UEE lo ven como un marco en el que poco a poco se incorporarían otras regiones eurasianas. El segundo en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Vasily Nebensya, confirmó todo esto a la agencia de noticias TASS en una entrevista publicada el 31 de diciembre de 2014. Nebensya le dijo a TASS que Moscú tiene en vista el objetivo a largo plazo de una cooperación UE-UEE en Eurasia "sobre la base de un espacio común desde el Atlántico hasta el Pacífico".
Cualquier acuerdo comercial entre la UE y la UEE no solo sería el primer paso hacia un Espacio Económico Común sino también el embrión de una zona de ámbito eurasiano con el potencial de incluir el Acuerdo de Libre Comercio Centro Europeo (CEFTA, por sus siglas en inglés), la Asociación por la Cooperación Regional del Sur de Asia (SAARC, por sus siglas en inglés) y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés). La posibilidad es el surgimiento de un bloque independiente compartimentado.
Desde una perspectiva rusa, en lugar de priorizar el TTIP con EEUU, para UE tendría más sentido la creación de un marco de cooperación con la UEE. Esta apreciación ha sido reflejada por el embajador ruso ante la UE, Vladimir Chizhov, quien en una entrevista a Eu Observer publicada el 2 de enero pasado dijo que Moscú quería contactos entre la UE y la UEE tan pronto como fuera posible, y que las sanciones de la UE contra Rusia no impedirían el diálogo y el contacto entre ambos bloques. <>, explicó en la entrevista el embajador Chizhov mientras describía <> Tal y como preguntaba persusivamente, la cuestión en la que se debe pensar es esta: <<¿creéis acaso que es inteligente gastar tanta energía política en una zona de libre comercio con Estados Unidos mientras tenéis socios más naturales al lado mismo de vuestra casa?>>.
¿Está Despertando la Unión Europea?
La pregunta de Chezhov no ha caído en oídos sordos. La misma pregunta se están haciendo en varias capitales de la UE. Los líderes de las potencias europeas están dándose cuenta de que Estados Unidos está provocando un conflicto con Rusia, y que Washington pretende que sean los europeos quienes peleen y dilapiden recursos que debilitarían tanto a la UE como a Moscú para beneficio de Washington. Países más pequeños de Europa se han hecho oír sobre esta cuestión mientras que los más grandes han sido más lentos para darse cuenta de ella.
Grecia se negó a alienarse cuando la UE dio a conocer el 24 de enero pasado una declaración de condena a Rusia por el estallido de combates en la ciudad de Mariupol, Ucrania del Este. Atenas rechazó condenar a Moscú y lamentó que la UE actuara antidemocráticamente y no respetara sus propios procedimientos pidiendo el consenso de los Estados miembros antes de publicar una declaración en nombre de todos ellos. En lugar de enfrentarse con Rusia, el Gobierno griego busca lazos más estrechos con Moscú.
La visita del presidenete Putin a Budapest en feberero de 2015 alborotó las plumas de la UE y EEUU. Hungría había alzado la voz para oponerse a las sanciones estadounidenses contra Rusia. Esto había escandalizado a algunos en Washington y en la Comisión Europea. Incluso se eprodujo un conflicto diplomático entre Budapest y Washington cuando el senador estadounidense John McCain llamó <> al primer ministro húngaro Viktor Orban porque en 2014 Hungría se negó a romper sus vínculos con Rusia.
Mientras se conjeturaba sobre la posibilidad de que Hungría fuera utilizada como "policía bueno" para regatear con Moscú, el 20 de octubre de 2014 Estados Unidos se excedió y prohibió la entrada en territorio estadounidense de miembros del gobierno húngaro. A pesar de que la UE está obligada a reaccionar colectivamente si cualquier país miembro es castigado con sanciones diplomáticas, Bruselas no respondió a Washington.
El presidente de Chipre, Nicos Anastasiades se unió a la sublevación contra Bruselas y Washington visitando Moscú incluso firmaron un acuerdo que permite el uso de puertos chipriotas a los barcos de la armada rusa.
Alemania y Francia -una vez más llamados sarcásticamente "la vieja Europa" por el jefazo del Pentágono Donald Rumsfeld- también están dudando. Las diferencias franco-alemanas con EEUU aparecieron en la Conferencia de Seguridad de Munich en el hotel Bayerischer Hof cuando la canciller alemana, Angela Merkel, contradijo a los delegados de EEUU e Inglaterra en relación con una solución militar en Ucrania. En este contexto, París y Berlín hicieron un refrito de la propuesta de paz original del Kremlin e iniciaron conversaciones diplomáticas con Moscú.
Casualmente, Merkel también mencionó su apoyo al Espacio Económico Común: ¿será una señal de los tiempos que se avecinan?
Maahdi Darius Nazemroaya. Sociólogo. Investigador asociado en el Centre for Research on Globalization (CRG), especializado en geopolítica y estrategia, también especializado en el Medio Este y Asia Central.
submitted by qryq to podemos [link] [comments]


2015.03.16 21:35 qryq Francia y Alemania miran al Este (1)

La Unión Económica Eurasiana es una realidad que puede terminar costándole su "ventajosa posición" a Estados Unidos en la periferia occidental de Eurasia según vaya formándose un espacio económico común.
En 1997, el ex asesor nacional estadounidense Zbigniew Brzezinski aseguró lo que sigue: <>.
Se trataba de una clara advertencia a las élites de Washington y Wall Street. Escondido tras de una melifluamente velada jerga de apariencia liberal y académica, lo que el doctor Brzezinski estaba diciendo era que si la Federación Rusa y el espacio post-soviético se las arreglaban para rechazar o hacer retroceder la dominación de Occidente -léase, una combinación de tutelaje de EEUU y la Unión Europea (UE)- y tenían éxito reorganizándose en la creación de cierto tipo de confederación o bloque supranacional que o bien ganara influencia en Oriente Medio y Asia Central o bien se aliara con China, la influencia de Washington en Eurasia se acabaría.
Todo lo que advertía Brzezinski a Washington está sucediendo. La Unión Económica Eurasiana (UEE) -llamada sencillamente Unión Eurasiana- se ha formado con Armenia, Bielorrusia, Kazakhistán y Rusia. Próximamente, Kyrgyzstan accederá a la membresía de la UEE, y Tayikistan está considerando hacer lo propio. El Kremlin y la UEE están activos tembién en la búsqueda de nuevos socios. Incluso países que están fuera del espacio post-soviético, como Siria, están interesados en unirse a la UEE, y el bloque liderado por Rusia ya ha firmado un importante tratado comercial con el gigante árabe Egipto. En el Sudeste Asiático, se han realizado conversaciones con Hanoi; Vietnam es el siguiente país en el cronograma de firmas de tratados con la UEE en algún momento de 2015.
Está claro que el "Espacio Central" está resurgiendo. Turquía está atenta a la alternativa eurasiana. El tratado entre Ankara y Moscú por el acueducto que trasnportará gas natural a través de Turquía han puesto en alerta a Washington y la Comisión Europea. Después de los acuerdos de energía y comercio, Rusia renovó sus lazos militares con Irán, consecuentemente, ofreció a Teherán el vehículo lanzamisiles Antey - 2500. En 2013, Teherán codo a codo con Moscú fue un actor clave cuando se evitó que el Pentágono lanzara una guerra abierta en Siria. El 20 de enero de 2015, el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, y su equivalente iraní, brigadier general Dehghan, firmaron públicamente en Irán unos tratados que renuevan la cooperación militar ruso-iraní. Desde Egipto, Líbano y Siria hasta Yemen e Irak, la influencia de Rusia está aumentando en Oriente Medio (es decir, "el Sur").
En América Latina, desde Argentina y Brasil hasta Nicaragua y Venezuela, la influencia de Rusia también está creciendo. La excursión regional que el año pasado realizó el presidente ruso Vladimir Putin y otra de Shoigu este mismo año han incluido conversaciones sobre cooperación militar y condujeron a especulaciones sobre la construcción de una red de bases de comunicaciones, navales y aéreas en el continente. Por otra parte, el aumento de la influencia rusa y la disminución del peso de Washington en el interior de América Latina han sido razones para el acercamiento de Estados Unidos y Cuba. La influencia de Moscú estuvo presente incluso la víspera de la histórica visita de una delegación del Congreso estadounidense cuando el buque de inteligencia y comunicaciones Viktor Leonov amarró en la Habana el 20 de enero de 2015.
Tanto el "Espacio Central" como el "Reino Central" (Zhongguo/China) han unido fuerzas hace tiempo. Esto sucedió antes de la formación de la UEE o el golpe del EuroMaidan en Ucrania. Moscú y parte del espacio post-soviético empezaron a construir una alianza con China (esto es, "el más importante actor del Este"). Esto ha comenzado a florecer. La Organización por la Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés), constituidas en 2001 por los Cinco de Shanghai, es la prueba de ello. El megacuerdo chino-ruso sobre el gas natural no es más que el fruto de esta alianza y la consolidación del espacio común integrado por el "Espacio Central" y el "Reino Central".
Evitar la Integración Eurasiana: intentos de cercar el "Espacio Central"
Independientmente de cualquier mezquindad o cálculo, sin Rusia, Europa está incompleta. Tanto demográfica como territorialmente, la Federación Rusa es el mayor país europeo. Sin la menor duda, Moscú es también la fuerza primordial en lo político, lo socioeconómico y lo cultural en asuntos europeos, una fuerza que no puede ser desdeñada desde el mar Báltico a los Balcanes y el mar Negro.
Económicamente, Rusia es un exportador importante y un mercado importador para la UE y sus países miembros. Es por eso que la UE está sufriendo las consecuencias de las sanciones económicas, urdidas por EEUU, impuesto a Rusia como una forma de guerra económica. Es en este contexto, el de la importancia económica de Rusia para las economías de la UE, que el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden admitió con todo candor durante una conferencia el 2 de octuibre de 2014 en la escuela de gobernanza John F. Kennedy de la Universidad de Harvard que Washington debería presionar a la UE para que aceptara el régimen de sanciones.
En este sentido, la advertencia de Brzezinski tiene otro ángulo que involucra también a los socios de Washington, la UE y la OTAN: <>, avisó Brzezinski. Lo que quería decir el ex funcionario estadounidense es que si las más importantes potencias europeas aliadas con EEUU (Francia y Alemania, o el conjunto de la UE) rechazaran la influencia de Washington (tal vez incluso con la retirada de la OTAN), EEUU perdería su situación de prestigio en Eurasia. Brzezinski advirtió de que una Rusia afirmativa -probablemente junto con sus aliados de la Comunidad de Naciones Independientes (CIS, por sus siglas en inglés)- podrá incluso sustituir la influencia estadounidense.
La razón por la cual esta unidad en el espacio post-soviético y cualquier convergencia entre la UE y el "Espacio Central" constituyen una amenaza para Washington puede ser analizada mediante la utilización del punto de vista y el léxico del ministro de Asuntos Exteriores de Rusia. En el marco señalado en el Nº 32 de la plaza Smolenskaya-Sennaya, Eurasia esta dividida en tres zonas o regiones: la región euratlántica (periferia occidental), la eurásica (región central) y la región Asia-Pacífico (periferia oriental). Por lo tanto, la expresión "Espacio Central" usada por Brzezinski alude al espacio post´soviético.
En términos orgánicos, la región central -Eurasia- es la que puede unir e integrar a las periferias occidental y oriental. En última instancia, Rusia y la UEE quieren establecer una zona de libre comercio que englobe a toda la UE y la UEE: un "Espacio Económico Común". En las palabras del ministro ruso de Asuntos Exteriores, la UEE está diseñada para ser un vínculo efectivo entre Europa y la región Asia-Pacífico.
Rusia y la UEE, actuiando como puente entre las dos periferias eurasianas son las que amenazaban los planes de Washington de integrar regiones euratlántica y Asia-Pacífico con Estados Unidos.
 CONTINUARÁ... 
submitted by qryq to podemos [link] [comments]


2015.03.07 19:49 MikelSagua ¿Por qué resurge de nuevo el fascismo?

El reciente 70 aniversario de la liberación de Auschwitz fue un recordatorio del gran crimen del fascismo cuya iconografía nazi quedó incrustada en nuestra conciencia. El fascismo se conserva como historia, como el estremecimiento ante los camisas negras marcando el paso de la oca, su terrible e indiscutible criminalidad. Sin embargo, en las mismas sociedades liberales, cuyas élites guerreristas nos instan a no olvidar nunca, se encubre el creciente peligro de una nueva especie de fascismo; ése es su fascismo.
Los Jueces del Tribunal de Nuremberg decían en 1946: “La iniciación o comienzo de una guerra de agresión… no es solo un crimen internacional, es el mayor crimen internacional y sólo difiere de otros crímenes de guerra en que contiene dentro de sí el mal acumulado de todos ellos."
Si los nazis no hubieran invadido Europa, ni Auschwitz ni el Holocausto habrían sucedido. Si los EEUU y sus satélites no hubieran iniciado su guerra de agresión en Iraq en 2003, casi un millón de personas estarían vivas hoy en día; y ni el Estado islámico, ni ISIS, nos tendrían hoy esclavizados con su salvajismo. Ellos son los descendientes del fascismo moderno, destetados con las bombas, los baños de sangre y las mentiras que constituyen ese teatro surrealista conocido como noticias.
Al igual que en el fascismo de los años 30 y 40, grandes mentiras se prodigan con la precisión de cronómetro, gracias a unos omnipresentes medios repetitivos y, por omisión, a su resuelta censura. Véase la catástrofe en Libia.
En 2011, la OTAN efectuó 9700 "ataques aéreos" contra Libia, de los cuales más de un tercio fueron dirigidos a objetivos civiles. Se utilizaron ojivas de uranio; las ciudades de Misrata y Sirte fueron bombardeadas y quedaron arrasadas como alfombras. La Cruz Roja identificó fosas comunes y la Unicef informó de que "la mayoría [de los niños asesinados] eran menores de diez años".
La sodomización pública con una bayoneta "rebelde" de la que fue objeto el presidente libio Muammar Gaddafi, fue acogida por la entonces secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, con gritos de alegría y la expresión: "Vinimos, vimos, murió." Su asesinato, así como la destrucción de su país, se justificó con la acostumbrada gran mentira de que estaba planeando un "genocidio" contra su propio pueblo. "Sabíamos – dijo Obama – que si esperábamos un día más, Benghazi, una ciudad del tamaño de Charlotte, podría sufrir una masacre que hubiera resonado en toda la región y manchado la conciencia del mundo."
Fue una patraña de las milicias islamistas ante su derrota por parte de las fuerzas gubernamentales libias. Le dijeron a Reuters que aquello iba a ser "un verdadero baño de sangre, una masacre como la que vimos en Ruanda". Difundida el 14 de marzo de 2011, la mentira propició la primera chispa para el infierno de la intervención de la OTAN, descrito por David Cameron como una "intervención humanitaria".
Armados y entrenados en secreto por el servicio de operaciones especiales aerotransportado británico, el SAS, muchos "de los rebeldes" se harían del ISIS, cuyo última entrega de vídeo muestra la decapitación de 21 trabajadores cristianos coptos secuestrados en Sirte, la ciudad destruida a petición suya por los bombarderos de la OTAN.
Para Obama, David Cameron y el entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, el verdadero crimen de Gaddafi era la independencia económica de Libia y su intención declarada de parar la venta de las mayores reservas del petróleo del África en dólares estadounidenses. El petrodólar es un pilar de poder americano imperial. Gaddafi se atrevió a planificar la creación de una moneda común africana basada en el oro, establecer un banco universal para África y promover la unión económica entre los países pobres con recursos naturales. Fuera o no cierto, la sola idea resultaba intolerable para EEUU precisamente cuando se disponía "a entrar" en África y sobornar a gobiernos africanos "con alianzas" militares.
Tras el ataque de la OTAN al amparo de una resolución del Consejo de Seguridad, Obama, según Garikai Chengu, "confiscó más de 30 mil millones de dólares del Banco Central de Libia, que Gaddafi había destinado para la creación de un Banco Central Africano, y todo el oro destinado a respaldar el dinar africano".
La "guerra humanitaria" contra Libia se basó en un modelo muy aceptable para los sentimientos liberales occidentales, especialmente de los medios de comunicación. En 1999, Bill Clinton y Tony Blair enviaron a la OTAN para bombardear Serbia, porque, según su mentira, los serbios estaban cometiendo "genocidio" contra la población albanesa en la provincia secesionista de Kosovo. David Scheffer, embajador en misión especial para crímenes de guerra [sic], afirmó que unos "225.000 hombres de etnia albanesa de edades comprendidas entre 14 y 59 años, podrían haber sido asesinados”. Tanto Clinton como Blair evocaron el Holocausto y "el espíritu de la Segunda Guerra Mundial". Los heroicos aliados de Occidente eran el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), cuyos anteriores crímenes fueron dejados de lado. El ministro de Exteriores británico, Robin Cook, les dijo que podían llamarle a cualquier hora a su teléfono móvil.
Con el bombardeo de la OTAN sobre Serbia, gran parte de la infraestructura serbia quedó en ruinas, junto con escuelas, hospitales, monasterios y la estación de televisión nacional. Equipos forenses internacionales descendieron sobre Kosovo para exhumar la evidencia del "holocausto". El FBI no encontró ni una sola fosa común y se fue a casa. El equipo forense español hizo lo mismo, su jefe airado denunció "una añagaza semántica de la maquinaria de la propaganda de guerra". Un año más tarde, un tribunal de las Naciones Unidas sobre Yugoslavia publicó el recuento final de los muertos en Kosovo: 2788, entre combatientes de ambos bandos, serbios y gitanos asesinados por el ELK. No hubo genocidio. El "holocausto" era una mentira. La información sobre el ataque de la OTAN había sido un fraude.
Detrás de esta mentira había una seria decisión. Yugoslavia era una federación excepcionalmente independiente, multi-étnica, que se habían destacado como un puente político y económico durante la Guerra Fría. La mayor parte de sus servicios y empresas eran de propiedad pública. Esto era inaceptable para una Comunidad Europea en expansión, sobre todo para la recién unida Alemania, que planeaba su incursión hacia el este para captar su "mercado natural" en las provincias yugoslavas de Croacia y Eslovenia. Entre tanto, los europeos se reunieron en Maastricht en 1991 para planificar su desastrosa zona euro; llegaron a un acuerdo secreto: Alemania reconocería Croacia. Yugoslavia estaba condenada.
En Washington, EE.UU. vio que a la economía yugoslava en aprietos se le negaban préstamos del Banco Mundial. La OTAN, por entonces una reliquia de la casi extinta Guerra Fría, fue reinventada como ejecutor imperial. En la conferencia de 1999 de Rambouillet sobre Kosovo, celebrada en Francia, los serbios fueron sometidos a tácticas arteras. El acuerdo de Rambouillet incluía un Anexo B secreto que la delegación de EEUU insertó el último día. Implicaba la ocupación militar de la totalidad de Yugoslavia - un país con amargos recuerdos de la ocupación nazi - y la puesta en práctica de una "economía de libre mercado" más la privatización de todos los activos del gobierno. Ningún estado soberano podría firmar esto. El castigo fue inmediato; bombas de la OTAN cayeron sobre un país indefenso. Fue el preludio de las catástrofes de Afganistán e Irak, de Siria y Libia, de Ucrania.
Desde 1945, más de un tercio de los miembros de las Naciones Unidas - 69 países - han sufrido de una u otra manera a manos del moderno fascismo de América. Han sido invadidas, sus gobiernos derrocados, sus movimientos populares reprimidos, sus elecciones subvertidas, sus pueblos bombardeados y sus economías despojadas de toda protección y sus poblaciones sometidas a un asedio paralizante con las conocidas "sanciones". El historiador británico Mark Curtis estima que el número de muertos se cifra en millones. En todos los casos, fue previamente desplegada una gran mentira.
"Esta noche, por primera vez desde el 11-S, nuestra misión de combate en Afganistán ha terminado." Estas eran las palabras con que Obama abría la conferencia de 2015 sobre el Estado de la Unión. Sin embargo, unos 10.000 soldados y 20.000 contratistas militares (mercenarios) siguen en Afganistán en una misión indefinida. "La guerra más larga en la historia de EEUU está llegando a una conclusión responsable", dijo Obama. De hecho, murieron más civiles en Afganistán en 2014 que en cualquier otro año desde que la ONU tiene registros. La mayoría de ellos - civiles y militares -, asesinados en la época de Obama como presidente.
La tragedia de Afganistán rivaliza con la criminal epopeya cometida en Indochina. En su muy citado libro 'El Gran Tablero de Ajedrez: Primacía Americana y sus imperativos geoestratégicos ', Zbigniew Brzezinski, el padrino de la política de EEUU desde Afganistán hasta la actualidad, escribe que si EEUU ha de controlar Eurasia y dominar el mundo, no puede sostener una democracia popular, ya que "la búsqueda del poder no es un objetivo que despierte la pasión popular... La democracia es enemiga de la movilización imperial." Y está en lo cierto. Como WikiLeaks y Edward Snowden han desvelado, la vigilancia y el estado policial están usurpando la democracia. En 1976, Brzezinski, entonces Consejero de Seguridad Nacional del presidente Carter, demostró su criterio al asestar un golpe mortal a la primera y única democracia de Afganistán. ¿Quién conoce esta historia decisiva?
texto completo en: http://www.lahaine.org/ipor-que-resurge-de-nuevo
submitted by MikelSagua to podemos [link] [comments]


2015.03.01 15:19 MikelSagua Analisis sobre Ukrania. Pavel Gubarev, sobre la “Primavera rusa”: la lucha por los derechos democráticos y la justicia social

Pavel Gubarev:
Génesis de Ucrania y de los ucranianos. Independencia, como el punto de bifurcación en el camino hacia la “construcción de la nación”
Ucrania es un enorme país multiétnico para los estándares europeos. Encontrándose en la línea de la ruptura entre la civilización occidental y la civilización rusa, Ucrania generó una gran cantidad de subgrupos étnicos e identidades que aceptan o rechazan ciertos elementos de la cultura y la civilización de los pueblos vecinos. Antes de 1939, los ucranianos formaban minorías en los países vecinos, y con frecuencia fueron perseguidos por motivos religiosos, étnicos o culturales, y la unificación final de los territorios ucranianos se realizó sólo durante la RSS de Ucrania. Además, en aquel entonces la autodenominación de ‘ucranianos’ no ha sido muy popular. La generalización de este etnónimo tuvo lugar sólo durante el período soviético de la historia de Ucrania.
En Ucrania también entraron territorios en los que los ucranianos eran minoritarios, en particular, Donbass y la península de Crimea. La unificación de Ucrania coincidió con el proceso de la creación del Estado ucraniano, basado en la ideología soviética: los principios del internacionalismo, la igualdad y la justicia social. De esta manera, las contradicciones entre las diferentes nacionalidades y etnias en Ucrania se iban suavizando, y las diferencias en el estilo de vida no influían sobre las actitudes de los ucranianos. En la ciencia histórica soviética se desarrollaba el concepto de “pueblos hermanos” de rusos, ucranianos y bielorrusos. Las confrontaciones entre los diferentes grupos regionales dentro del país, por supuesto, tuvieron lugar, pero no afectaban la identidad nacional.
La situación sufrió un cambio sólo tras el colapso de la Unión Soviética, debido a tendencias centrífugas que provocaron el crecimiento del nacionalismo ucraniano.
La ideología (nacionalista) de la Ucrania independiente era relevante sólo en las regiones occidentales, así como en Kiev, que quería seguir la estela de las tendencias mundiales en la información y la política. Como consecuencia de estos procesos, en Ucrania, aparece una nueva línea de separación entre las regiones y su división en clases.
El nacionalismo se ha convertido en la nueva ideología de las autoridades ucranianas dirigida no tanto contra las minorías nacionales de Ucrania, sino contra los seguidores de la ideología anterior. Al mismo tiempo, las regiones occidentales, debido a su tendencia al nacionalismo y anti-comunismo, se autodeclararon como la ‘élite cultural’ y las regiones industriales (rusos y de habla rusa en su mayoría), se convirtieron en ciudadanos de segunda clase. El conflicto entre las regiones se podría suavizar con reformas encaminadas a proporcionar cierta autonomía regional. Sin embargo, esto iba en contra de la ideología del “nuevo ucraniano”, al que le intentaban imponer una lengua común y una identidad común. A modo de ejemplo, en Ucrania se proponía como modelo el de la Alemania unida por Bismarck, mientras que las objeciones sobre el peligro de repetición de ese modelo en Ucrania, en las respectivas etapas de su desarrollo, no se consideraron seriamente.
El resultado del proceso de materialización de este “nuevo tipo” de ciudadano, que duró más de veinte años, se materializó en el Maidán de Kiev, el cual se convirtió en una especie de réplica gigante, donde tenía que nacer el prototipo de “superucraniano”, que encarnaría los ideales del proyecto unitario. Precisamente este modelo de unificación era inaceptable para los residentes de Donbass y Crimea, porque era una manera de destruir la identidad regional, étnica y cultural. El levantamiento antifascista en Donbass, que culminó con la aparición de una nueva identidad novorrusa, fue dirigido contra el “superucraniano” y no contra la nación ucraniana, su cultura y su condición de Estado.
El levantamiento en Crimea y Donbass, una lucha por los derechos democráticos
La transición de una sociedad soviética a una postsoviética se realizó bajo las consignas de la democracia y de las libertades civiles; aunque, en realidad, estos procesos no tenían nada que ver ni con la democracia ni con los derechos humanos. Y no se trata sólo sobre la pérdida de los derechos civiles fundamentales de los que una persona se había dotado en la sociedad soviética como eran el derecho al trabajo y a la seguridad social. En la sociedad postsoviética los seguidores de la ideología ‘incorrecta’ fueron perseguidos. Las ideologías ‘correcta’ e ‘incorrecta’ han intercambiado sus papeles.
Un comportamiento muy extraño por parte de la comunidad internacional que defiende los derechos humanos tiene lugar durante los recientes acontecimientos en Ucrania. Los activistas ucranianos e internacionales de derechos humanos defendieron el derecho de los activistas del Maidán de atacar a la policía utilizando artefactos pirotécnicos, asaltar los edificios del Gobierno, e incluso utilizar estos edificios como salas de torturas. Todo esto, incluso la captura de comisarías de policía y el saqueo de las armerías, fue disfrazado como una protesta pacífica, y cualquier intento de las autoridades de oponerse provocaban la indignación de los activistas de los derechos humanos, y eran considerados como violaciones de los derechos civiles. Mientras que, las fuerzas que tomaron el poder en Kiev, el mismo día recibieron carta blanca para el uso de cualquier forma de violencia en el sureste del país. Los políticos europeos y estadounidenses y los medios de comunicación, que ayer se quejaban que los policías utilizaban granadas aturdidoras y armas de pelotas de goma contra los “niños”, de repente, dejaron de notar los crímenes de guerra de verdad: los bombardeos de escuelas, hospitales y zonas residenciales en Donbass.
Hacer caso omiso por parte de la comunidad internacional de los derechos humanos y las violaciones de los derechos civiles desde la perspectiva de la conveniencia estatal, en Ucrania tiene una larga historia. Todo comenzó con la aprobación de la nueva Ley de Política Lingüística, cuando en el país, de facto bilingüe, fue declarado el ucraniano como único idioma oficial. En ese momento, el status del ucraniano como lengua del Estado sólo tenía carácter nominal, ya que la Constitución de Ucrania y la Ley de Política Lingüística garantizaban su igualdad de facto con el idioma ruso. La lengua rusa, junto con la ucraniana, seguía siendo utilizada en todas las áreas de la vida: en el trabajo, la educación, los medios de comunicación y los tribunales. Sin embargo, en la práctica esta ley fue ignorada. Los legisladores ucranianos, con insistencia rubricaban leyes inconstitucionales y reglamentos destinados a limitar el alcance de la lengua rusa. En primer lugar, en la educación y en la administración. Por lo tanto, las autoridades ucranianas echaban fuera de las administraciones públicas a los representantes de las regiones industriales, y al mismo tiempo fortalecían las instituciones de la desigualdad. El idioma ruso en Ucrania es el lenguaje de la clase media y de la clase trabajadora de los suburbios de las grandes ciudades. Es decir, es el idioma de los más competentes de las masas sociales.
Mientras tanto, el movimiento ucraniano de los derechos humanos ignoró por completo los derechos humanos y el aspecto social del problema lingüístico y consideraba la lucha por los derechos de la población de habla rusa sólo como irredentismo ruso y separatismo. El resultado de esta política fue la revuelta de la reivindicación de la cultura y lengua rusa en Crimea y Donbass y la actualización del proyecto de “Novorrusia”, como una respuesta a la discriminación de todos estos años. Mientras tanto, Donbass (y Novorrusia en su conjunto) siguen siendo una región multiétnica. Somos plenamente conscientes de la presencia de una fuerte presencia ucraniana en Novorrusia, y creemos que la protección de sus derechos es una prioridad en el proceso de construcción del nuevo Estado.
Objetivos sociales de la “Primavera rusa”
Donbass y, en general, Novorrusia son tradicionalmente regiones de trabajadores, y su historia está indisolublemente unida a la historia de la lucha de los trabajadores por la igualdad y la justicia social. La estancia dentro de una Ucrania independiente provocó, para la industrializada Novorrusia, no sólo una discriminación por razones lingüísticas y étnicas, también principalmente, el colapso del Estado social. En las primeras etapas de la independencia de Ucrania, Donbass se convirtió en el centro de la protesta contra la creación y el fortalecimiento de las instituciones de la desigualdad social en la Ucrania post-soviética. El rechazo al modelo económico socialista para la región se volvió un desastre, la reducción y el cierre de empresas que por falta de rentabilidad, el saqueo y desguace de las fábricas para la chatarra y el cierre de minas no tienen precedentes, y devolvieron a los estándares de vida que existían en el capitalismo del siglo pasado.
Como resultado, se formó un modelo criminal oligárquico en Donbass, que generó unos poderosos clanes políticos. Estos clanes, en su lucha por la influencia en Kiev, se escondían detrás de la gente de Donbass, hablando en su nombre. Las elites locales amenazaban a la población de la región con el crecimiento del nacionalismo en Kiev, abanderándose como defensores de los intereses de la población. Sin embargo, como demostraron los acontecimientos del año pasado, los políticos y oligarcas de Donetsk han fracasado en su tarea. Ellos traicionaron a su propio pueblo con el fin de preservar su parte del capital, entregando el control del país en las manos de los nacionalistas radicales, sin resistencia. Como resultado, los mineros, obreros metalúrgicos y desempleados de Donetsk tuvieron que defender sus derechos y libertades con las armas.
La Administración demostró la falta de protección de los intereses del pueblo. Su regreso a Donbass, y con ello, el regreso del viejo orden, en nuestra opinión, no tiene sentido. Por lo tanto, Donbass obtuvo una oportunidad única para construir un nuevo tipo de Estado basado en los principios de justicia social e igualdad.
http://novorossia.today/pavel-gubarev-sobre-la-primavera-rusa-la-lucha-por-los-derechos-democraticos-y-la-justicia-social/
submitted by MikelSagua to podemos [link] [comments]